Enid Monge

Punto de vista

Por Enid Monge
💬 0

¡Primero lo nuestro!

Tradicionalmente, las celebraciones navideñas en Puerto Rico comienzan después del Día de Acción de Gracias. Luego de ese jueves decoramos nuestros hogares con adornos y nos vamos de compras. Esta tradición, con los años, se ha ido adelantando cada vez más, por lo que no es de extrañar que desde principios de noviembre ya veamos muchos hogares iluminados como símbolo de la festividad. 

Para Empresarios por Puerto Rico la temporada navideña oficial comienza el día antes de Acción de Gracias. Este día, al que hemos llamado Miércoles Naranja, las empresas nativas que se han unido a esta iniciativa visten de anaranjado sus locales y brindan ofertas a lo largo del día. Aunque la celebración se extiende durante todo noviembre y diciembre y ya cuenta con más de 1,000 comercios a través de toda la isla, se trata de mucho más que vender. 

Es una estrategia que, además de evidenciar la amplia oferta de productos y servicios disponibles en nuestros comercios a precios accesibles, fomenta la retención y creación de nuevos empleos. Entre los mismos se destacan desde farmacias, ferreterías, perfumerías y fabricantes de limbers artesanales, hasta floristerías, supermercados, mayoristas, asociaciones de comerciantes, cooperativas de ahorro y crédito, aseguradoras y distribuidores. 

Más allá de enmarcar el comienzo de una temporada, nuestra finalidad es educar de manera entretenida a los consumidores sobre la importancia del comercio local en nuestra economía. En Puerto Rico más del 96% de las empresas son locales, lo cual representa el 53% del Producto Interno Bruto. Si realizamos nuestras compras en negocios de capital local, cada dólar invertido circula cuatro veces en la economía. Por cada millón de dólares en producción, una empresa local genera 5.9 empleos. Un estudio realizado por la firma Estudios Técnicos reflejó que las empresas locales representan nada menos que el 83% de los empleos del país. 

El gobierno debe implementar una política pública dirigida a proteger las empresas locales por encima de las grandes cadenas, que fortalezca el comercio local y reduzca el impacto de los gastos operacionales. 

Esta no es una campaña más de Navidad. Es una exhortación a invertir en nuestro país, en el legado que deseamos dejar a nuestros hijos y nietos. Auspiciar nuestro comercio es aportar significativamente en el desarrollo económico del país. Recuerda, “Cómprale al de Aquí, Primero lo Nuestro” en Navidad y siempre.


Otras columnas de Enid Monge

💬Ver 0 comentarios