Raúl Maldonado

Tribuna Invitada

Por Raúl Maldonado
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Prioridad para los más vulnerables

Al segundo día después del paso de María, donde todos en Puerto Rico estábamos con el estupor del golpe implacable del huracán, la prioridad de Hacienda era procesar de manera expedita la preciada carga de alimentos y artículos de primera necesidad.

Doris y sus compañeros estaban en el área autorizando los levantes, cientos de peticiones, sin sistema y con procesos manuales.

El jefe de la división me comentó: "Secretario que afortunado somos de tener aquí a Doris trabajando con todo lo que le pasó".  Doris vive en Levittown y había perdido todo por la inundación. Dejó su familia y como hicieron otros de sus compañeros de Hacienda se presentó para asegurarse de que el pueblo recibía la ayuda necesaria.

Comenzamos a dar servicios improvisados en toda la isla, limitados pero con el compromiso de servicio en respuesta a una crisis.

Nuestra instalaciones sufrieron terribles y serios daños, pero los compañeros decidieron dar servicios comunitarios en lo que nuestras facilidades se restablecían.  Asistieron a los alcaldes en los centros de acopio, como voluntarios en las entidades sin fines de lucro, entre muchas otras actividades.

Un grupo de compañeros de Hacienda, junto a mi esposa, Elizabeth, se entregaron en cuerpo y alma a la hermosa iniciativa de la primera dama Beatriz Rosselló de adoptar égidas y llevarle a quince de éstas comida caliente. Las quince se convirtieron en más de veinte. Además, comenzamos a llevar misiones de ayuda a comunidades que los compañeros de Hacienda entendían tenían necesidades inmediatas.

En una égida célebre mi cumpleaños y en otra los cuarenta años de casados, las mejores celebraciones que he tenido. A mi esposa Elizabeth, mi amor eterno, y a los compañeros de Hacienda mi agradecimiento por haberme enseñado la ruta del verdadero servicio.

Orlando es uno de los voluntarios que en una de las egidas decidió preparar una barbacoa para los residentes de la edad dorada en un domingo, en su tiempo libre y asumiendo el costo. Cuando visité la egida, los residentes estaban felices y agradeciendo a Orlando la mejor actividad que habían tenido en mucho tiempo. Sin embargo, uno de ellos me comentó: "agradecemos la comida y la actividad, pero es que Orlando y el grupo de Hacienda comparte con nosotros y no nos sentimos olvidados". Gracias Orlando y compañeros de Hacienda.

Al regresar a la facilidades temporales del Centro de Convenciones, alguien me cuestiona lo de las misiones de ayuda y plantea que ya es suficiente, que vuelva a Hacienda, contesto que si pregunta eso jamás va a entender la contestación. Me hizo la pregunta en una facilidad con todas las comodidades y yo acababa de llegar de una misión en Cidra, donde Doña Panchita, de 94 años, nos solicitó que le reparáramos su casa destruida por María. En ese hogar murieron sus padres y su esposo. Ella quería pasar sus últimos días allí. Al que me hizo la pregunta le agradezco que me recordara porque mis padres me criaron en un mundo comunitario y sindicalista y por eso soy un financiero social con un compromiso con el tercer sector y los más vulnerables.

A Doris, Orlando, mi esposa Elizabeth y compañeros de Hacienda, gracias por recordarme porqué volví al servicio público a trabajar con el gobernador Rosselló. Mi norte es establecer un sistema tributario sencillo, justo y que permita un desarrollo económico para todos los sectores de la sociedad con prioridad para los más vulnerables. Gracias y en Hacienda para servirles...Nuevamente.

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