Joel Acevedo

Tribuna Invitada

Por Joel Acevedo
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Productividad a costa de drogas

Corazón agitado, sudando, hiperventila, los pensamientos pasan rápidos (más de lo normal), la mente puede focalizar en las tareas e inhibir las distracciones. Fuerte sensación de bienestar, insomnio, transiciones de pensamientos y alta actividad productiva.

Algunas de las elementos descritos son deseados por muchas personas cuando piensan en ser más productivos. Lo descrito anteriormente son los efectos de las anfetaminas (como Adderall). Este estimulante (regularmente recetado por un psiquiatra a personas con déficit de atención con hiperactividad) produce altos niveles de rendimiento cognitivo. Sus efectos son innegables, sobre todo porque los tiempos de reacción, la agilidad mental y la productividad mejoran. La adrenalina y dopamina se liberan y generan esos estados.

En escenarios escolares clínicos es donde más se ve el uso de estos medicamentos. No se limita a esos contextos ya que atletas, estudiantes universitarios, profesionales, artistas y hasta los lobos de “Wall Street” confiesan haberla utilizado. En la película “Limitless”, este escritor frustrado que no le llegaba la musa para escribir, comienza a tomar una píldora (NZT en la película) que lo convierte en una persona muy productiva que escribió su libro en un solo día y eventualmente tuvo una vida ultra exitosa. Claro, es una película con elementos fantasiosos y sensacionalistas. El punto es que siempre ha existido una sensación en el ser humano de poder ser más productivo.

Por esa necesidad de poder hacer más, sentirse más útiles, tener mejor rendimiento, tener mejor memoria y más agilidad mental es que muchos sucumben a la tentación de utilizar anfetaminas ilegalmente, sin prescripción ni evaluación de un profesional psiquiatra.

Ahora, ¿a qué precio hay que ser productivos?

Los efectos secundarios son igualmente innegables. El abuso puede generar dependencia. En un estudio realizado en la Universidad de Pensilvania, donde se compararon Placebos vs Adderall, no encontraron diferencias significativas entre Adderall y el Placebo, salvo una pregunta: ¿Sientes que el medicamento mejoró tu conocimiento? Los investigadores concluyeron que los estimulantes son muy buenos aumentando la falsa autoconfianza. La gente piensa que las Anfetaminas te vuelven más inteligentes. Realmente te mantienen despierto cuando deberías estar durmiendo y atento a cosas que regularmente te aburrirían. Dice el doctor Carl Hart,que no agregan nada nuevo a tu mente, solo te mantienen atento.

Finalmente, está por contestarse si ¿existen actividades que te liberen dopamina y adrenalina a la misma vez? ¿Se podrán lograr los mismos efectos positivos de Adderall sin los efectos secundarios? ¿Existen métodos naturales que produzcan las mismas sensaciones? ¿Podemos ser más productivos con métodos como la meditación? ¿Existirá tecnología que propicie los mismos niveles de enfoque que las anfetaminas?


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