Roberto Alejandro

Desde la diáspora

Por Roberto Alejandro
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Puerto Rico en doce actos

Puerto Rico es drama intenso. Comedia y tragedia.

Acto Primero:

Escena Primera:

El macarenato y su orgia.  “Tu y yo, alé, alé, alé….”  El elegido por el voto evangélico sube a la tarima e inicia el burlesco.  En una esquina del teatro, donde ondea la oscuridad, miembros del gabinete del macareno danzan al ritmo de desfalco y estafo.  Con holgura.

Escena Segunda:

En otro lugar, presente e ignorado, le dan una estacada a la sección 936, una “estrategia” de la jaibería colonial:  se aparcan fondos en la gloriosa banca local que los usa para “energizar” y “lubricar” la economía con préstamos para hipotecas, carros y tarjetas de crédito, todo esto mientras el déficit en el Norte aumenta.  Los fondos 936, como quinqué con gas racionado, se disiparán en una década.

Escena Tercera:

El gobierno regala tierras a precios de quemazón, los bancos y los desarrolladores construyen centros comerciales, condominios, urbanizaciones a precios de Manhattan y Beverly Hills de California, no de Guaynabo.

Escena Cuarta:

Emisión de bonos.

Acto Segundo:

The music stops.  La corte federal construye un segundo piso.  Las celdas no dan abastos para la hemorragia de ladronzuelos que no eximieron de su hambruna fondos para pacientes de SIDA ni dineros destinados a la educación.

Acto Tercero:

Escena Primera:

Chijí, chijá, chijajajá.  El macarenato quiere regresar.  Un fiel rebaño de votantes lo apoya.  La heroicidad de los melones interviene y dos mil pivazos impiden su vuelta a la Fortaleza.

Escena Segunda:

El apocalipsis en una taza presupuestaria:  El mundo se acaba si no se aprueba un impuesto de compra.  No puede ser de 3 ni de 5 porciento.  La salvación del erario exige un 7 por ciento.

Escena Primera:

Se apaga el quinqué y se esfuma la década.  No hay preparación ante el golpe para los bancos.

Escena Cuarta:

Emisión de bonos.

Acto Cuarto:

Escena Primera:

La felicidad cívica:  Avanzadas, tumba cocos, publicidad pagada con bonos, más de un millón de votantes se dirige a las urnas para certificar su aprobación al latrocinio y al reino crapuloso.

Escena Segunda:

800, 900, más de mil asesinatos anuales. El país hace inventario en la morgue y se dirige a la Sanse a exorcizarse.  Chijí, chijá, (¡ay!, no le digan Sanse, que eso ofende a los literati en Prozac!)

Acto Quinto:

Repetición del Acto 3ro y 4to. 

Acto Sexto:

Recesión, emisión de bonos, emigración seguida de avanzadas, tumba cocos, chijí, chijá, chi jajajá…. Anaudi.  Los populares también roban….

Acto Septimo:

Mamita llegó la Junta, llegó la Junta de Roma, llegan con sus formularios, porque esto aquí ya se desmorona….

Acto Octavo:

María, categoría cinco, entra por Yabucoa e inspirándose en Despacito se ensaña, pasito a pasito, sobre la tierra inerme de la nación puertorriqueña.

Acto Noveno:

Desolación.  Muerte.  No hay diésel.  Ni gasolina.  Filas interminables.  No hay productos de primera necesidad.  Ni cable, ni televisión local, ni celulares.  El gobierno central esta MIA, AWOL. Desorientación colectiva. La Sanse está desierta. Los adoquines musitan rezos nocturnos.  Voces fantasmas la transitan:  “las diez en punto y sereno….”

Alcaldes y alcaldesas, ojerosas y en desvelo, luchan en carne viva para restaurar servicios…

Visita presidencial, FEMA, los militares, la Guardia Nacional, las iglesias reparten comida….se abarrota el aeropuerto… El PNP y su instinto de reptil ante fondos federales olfatean a Whitefish.  Apaga y vámonos.  Puerto Rico se levanta.

Otro Puerto Rico de voluntades indómitas y montescas nace en los márgenes.

Acto Décimo:

María disuelve el problema de la deuda.  En su realidad alucinógena, la elite colonial está feliz ante billones que pedirán y que sueñan recibir.  Para otra orgía y otro piso añadido al presidio federal.

Acto Décimo Primero:

Más de cien días sin luz para miles.  Más de mil muertos.  El gobierno, cuya jurisdicción va poco más allá del casco de San Juan, solo registra sesenta y cuatro.  Hay que aprovechar los especiales del Viernes Blanco.  Las fiestas de la San Sebastián esperan.

Acto Décimo Segundo:

Un miembro del público sube a la tarima y proclama:  “La función ‘Puerto Rico’ ha terminado.”  Una joven agricultora lo interrumpe:  “Apenas estamos naciendo.  Pero como realidad, no como show.”

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