Jesús G. Alvelo-Maurosa

Tribuna Invitada

Por Jesús G. Alvelo-Maurosa
💬 0

Puerto Rico sin ciencia

El Fideicomiso de Ciencias y Tecnología de Puerto Rico (FCTI) es la entidad del gobierno que mayor potencial tiene para transformar el país, en cambio es raro escuchar algo relevante de esta agencia y cuando se escucha algo es porque hay un problema. Entre los módicos logros de los 11 años esta agencia, incluye la otorgación de $5 millones en investigación, manejar $14 millones de fondos de la CDC para investigación de vectores y apoyar Parallel 18, un centro de incubadoras de empresas. Esto dista significativamente de cómo las agencias de ciencias a nivel global operan en sus países: tener un presupuesto científico entre el 3-5% del presupuesto general como parte de una plataforma económica comprensiva.

Es meritorio preguntar, ¿cuántas veces el FCTI se pronunció a favor o en contra del cannabis medicinal en unas vistas públicas? ¿Qué ha dicho el FCTI acerca de la eficacia de las vacunas? ¿Cuáles conferencias internacionales acerca del cambio climático el FCTI ha atendido y qué medidas ha contribuido? ¿Favorece el FCTI la implementación de plantas genéticamente modificadas para mejorar la seguridad alimenticia? ¿Qué plataforma investigativa acerca de la salud mental y física del país el FCTI ha impulsado? ¿Qué rol tiene el FCTI con las universidades públicas y privadas para promover una plataforma investigativa de robótica, inteligencia artificial, biotecnología, sociología y otras áreas? Estas son preguntas fundamentales que los Ministerios de Ciencia a través del mundo ya tienen contestadas y atienden frecuentemente.

La reciente propuesta legislativa para cambiar el FCTI, sin vistas públicas, incluye sustituir la Junta de Fiduciarios por una nueva Junta de Síndicos que contiene ocho miembros del sector privado y uno del gobierno; excluir al Banco Gubernamental de Fomento (BGF) de sus funciones del FCTI; redefinir la funcionalidad del FCTI para que haga alianzas en distintos sectores del país y sirva de bujía para promover el desarrollo económico del país. La actual junta tiene miembros de la academia dentro y fuera de Puerto Rico, del sector privado y gubernamental. La nueva junta no especifica tener miembros de la academia sino todos del sector privado, lo cual excluye una perspectiva universitaria. Excluir al BGF de las funciones del FCTI es positivo y debe operar como una agencia independiente sin estar sujeta a la visión de otra. Redefinir la funcionalidad del FCTI también es positivo, pero no debe hacerse con una Junta de Síndicos donde ocho de los nueve miembros son del sector privado. La mentalidad del sector privado es generar dinero, no resolver los problemas de una sociedad.

Antes de verse las ciencias como una fuente de ingreso se debe ver como una vía para ayudar a comprender los problemas que enfrenta Puerto Rico y cómo resolverlos. El FTCI debe recibir un presupuesto nacional anual entre $200-$400 millones anuales para ser distribuidos como grants a universidades públicas y privadas. Las universidades se encargarán de estudiar y generar nueva tecnología que pueda patentizarse para entonces ser utilizada en industrias privadas ya establecidas o generar industrias nativas. De esta forma el FTCI va a generar nexos con el sector público y privado: promoviendo el desarrollo de tecnología para generar ingresos al país para ser utilizadas para resolver los problemas de Puerto Rico y de otras partes del mundo.

El mundo se va adaptando a la inteligencia artificial, a la manufactura automatizada por robótica, computación cuántica y a la ingeniería genética. Puerto Rico, además de moverse a esta ruta, debe desarrollar e implementar estrategias para enfrentar los efectos de la seguridad alimenticia y el manejo del agua debido al cambio climático; generar un plan para enfrentar enfermedades emergentes y globales; y atender los problemas de salud mental y física de las personas de Puerto Rico y ayudar reducir la pobreza. El Fideicomiso de Ciencias y Tecnología de Puerto Rico debe ser la agencia con la tarea más complicada y con el mayor reto en todo Puerto Rico, pero no ha estado a la altura que le merece debido al vaivén político. La propuesta actual, al igual que las anteriores, no atienden las preguntas que mencioné anteriormente. Seguiremos siendo víctimas del vaivén político sin utilizar las métricas adecuadas mientras nos quedamos con el Puerto Rico sin ciencia.

Otras columnas de Jesús G. Alvelo-Maurosa

lunes, 3 de julio de 2017

Puerto Rico sin ciencia

Jesús G. Alvelo plantea el valor y potencial del Fideicomiso de Ciencia, Investigación y Tecnología para la economía del país.

💬Ver 0 comentarios