Enrique Fernández Toledo

Tribuna Invitada

Por Enrique Fernández Toledo
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¿Puerto Rico sin independencia estadística?

Michael Madowitz, economista del Center for American Progress, es coautor de esta columna.

Ha sido un año desolador y frustrante para muchos puertorriqueños. Irma y María causaron miles de millones de dólares en daños a Puerto Rico, pero ahora el país enfrenta una nueva amenaza: su legislatura ha propuesto de nuevo desmantelar al Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR), una fuente fiable e independiente de datos oficiales.

Esta medida es contraria a las recomendaciones de un grupo bipartidista del Congreso sobre Puerto Rico, y va en contra del sentido común. Los legisladores tienen hasta el 30 de junio para mejorar este proyecto de ley, y los miembros del comité de conferencia deben actuar para preservar la independencia y exactitud de la información estadística, indispensable para la recuperación a largo plazo, así como para el desarrollo económico del país.

Si dicha ley respeta la necesidad de una fuente independiente y confiable de datos esenciales, el comité de conferencia legislativa debería sustraer o borrar el Capítulo XII —la sección dedicada al IEPR en el proyecto de ley de la Cámara— del informe de la conferencia o aceptar aplazar su examen hasta la próxima sesión.

Existe amplio consenso sobre el hecho de que contar con informes estadísticos independientes y precisos representan un elemento fundamental de cara al futuro desarrollo económico de Puerto Rico, por lo que es fácil ver por qué tantos científicos y estadísticos están desconcertados que el IEPR se ha enfrentado a una oposición tan férrea. Es difícil imaginar un recurso que un gobierno tenga más dificultades en recrear que un instituto que ha pasado la última década forjando una reputación de independencia, credibilidad y compromiso con la fidelidad estadística como es el IEPR.

Los legisladores de Puerto Rico tienen una rara oportunidad esta semana. Después de meses de rencor, afirmar el apoyo a un IEPR independiente enviaría una señal poderosa de que Puerto Rico está comprometido con la reforma y la transparencia, y que la isla no necesita ayuda externa para hacer cumplir ese compromiso.

A principios de año, dos de las tres principales revistas científicas cubrieron los desafíos relativos al IEPR, paralelo a temas de investigación de avanzada como la terapia génica y la inteligencia artificial. El gobierno propuso privatizar el instituto, no sin antes convertirlo en una división del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio. Científicos puertorriqueños, defensores de la transparencia y observadores externos han levantado una crítica sensata frente a tal objetivo: “Esto no tiene sentido”.

Es difícil entender cómo esta pequeña agencia se ha convertido en un blanco. Su presupuesto (divulgado públicamente) constituye una fracción de lo que Puerto Rico está gastando para apoyar a la Junta de Supervisión Fiscal. El director es un economista que laboró en la Reserva Federal. Su personal procedente de diversos ámbitos académicos, utiliza aplicaciones de código abierto, comparte su código en una página pública denominada github, lo invita a enviar preguntas por correo electrónico sobre dónde encontrar los datos. Y, según todos los informes, el trabajo estadístico que IEPR realiza es de alta calidad y alto impacto —le ha ahorrado millones de dólares a los puertorriqueños, asegura un acceso abierto a datos vitales y ha logrado grandes mejoras en la precisión de medidas estadísticas importantes, incluyendo la tasa de inflación e incluso la tasa de mortalidad de Puerto Rico.

La decisión de un juez en apoyo de su junta directiva independiente ocurrió en la primavera. La presión pública de un grupo de 47 organizaciones científicas hizo pensar que las cosas iban por buen camino. Sin embargo, en contra de los consejos de la comunidad profesional local y los expertos —junto con miles de científicos y estadísticos individuales— la legislatura parece que está de nuevo encaminada a eliminar el IEPR.

Se necesita una agencia estadística independiente para proporcionar datos públicos sin temor a la injerencia de consideraciones políticas. Esto es vital para una democracia que funcione. También, es vital para una economía que funcione bien.

La isla está en medio de una enorme crisis de deuda financiera, enfrentando reclamos crecientes y aun recuperándose de los huracanes Irma y María. Ante las preocupaciones generalizadas sobre la credibilidad del gobierno, una agencia como el IEPR tiene un valor incalculable.

Puerto Rico debe considerar mantener la independencia del IEPR.

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viernes, 29 de junio de 2018

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