Juan Vera

Tribuna Invitada

Por Juan Vera
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¿Qué espera el gobernador para renunciar?

La sociedad puertorriqueña ha sufrido por mucho tiempo una profunda decepción. Nos hemos dado cuenta, día tras día, cómo los líderes que el pueblo ha elegido le han fallado a Puerto Rico. 

Que no se nos olvide que otro secretario de Educación fue procesado y encarcelado por corrupción. Igualmente legisladores acusados y procesados por manejos ilícitos en su función. Y ni recordar los contratos por miles por no decir millones de dólares a muchos amigos y allegados, a entidades del gobierno cuyas ejecutorias rayan en la mediocridad y que han quebrado inclusive las arcas de municipios. 

Estas acciones frustran a nuestros jóvenes, que se queman las espaldas trabajando y estudiando para al graduarse no conseguir trabajo. No les queda otra alternativa que irse a otras tierras para conseguir un nivel aceptable de vida y así labrar su futuro. Sin olvidar a los miles de boricuas que se fueron porque no les quedó remedio, a otras tierras en búsqueda de un futuro mejor. Tampoco se nos olvide que todos los días miles de puertorriqueños nos levantamos con mil esfuerzos y trabajamos en la empresa privada y agencias del gobierno. Esto mientras muchos ineptos se lucran y son favorecidos con jugosos salarios y privilegios del partido político al que le entregamos con nuestros votos el gobierno. 

Después de todas las vicisitudes causadas por el paso de dos huracanes, afloran escándalos y corrupción en funcionarios escogidos por el gobernador y quienes ya han sido acusados. ¡La exsecretaria de Educación Julia Keleher y la exadministradora de Seguros de Salud Angie Ávila y cuatro contratistas del gobierno han sido un clavo más que se le entierra en el costado malherido del pueblo puertorriqueño! 

Y como para darnos la estocada final, nos encontramos con las 889 páginas de insultos, vejámenes, burlas y faltas de respeto a políticos, artistas y ciudadanos en un chat de Telegram.

Ante las contundentes manifestaciones de estos días que solicitan la renuncia del gobernador, cada día más numerosas, la respuesta oficial del gobernador ha sido mantenerse en su posición. Inclusive ante el llamado prudente de reconocidos líderes de su partido.  

El llamado al pueblo es a mantenerse en la calle de forma civilizada y pacífica. Debemos continuar desarrollando estas y otras iniciativas que rompan con esta visión. Prohibido cansarse, claudicar u olvidar. 

¡Probablemente eso es lo que esperan que suceda mañana los que hoy le han fallado malamente a Puerto Rico! ¡Ya se manifestaron y se desahogaron, ahora que siga la jauja! 

Por otro lado, cuando el gobernador renuncie, ¿nos vamos a conformar con más de lo mismo? Por cierto que seguimos esperando que cobre forma de manera vertical y contundente el proceso de residenciamiento legislativo. Ante el despliegue unánime de los más diversos sectores de la sociedad puertorriqueña: ¿Qué está esperando el gobernador para presentar su renuncia? 

Ojalá que todo este amargo y vergonzoso momento sea la nueva primavera que desde los tiempos de España esperaron y esperan los que aman, honran y creen en el puertorriqueño.  ¡Prohibido el cansancio, prohibido quitarse, prohibido olvidar!

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