Joel Acevedo

Punto de vista

Por Joel Acevedo
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Resilientes ante el toque de queda

El famoso coronavirus de 2019 ha alterado no solo nuestras agendas sino la de los mercados más importantes en el mundo. Sin permiso alguno ha interrumpido nuestras vidas de tal manera que los gobiernos de distintos países han tomado las medidas más extremas, incluyendo hasta cerrar literalmente el país o limitar horarios para el movimiento de los ciudadanos a gestiones esenciales, como es el toque de queda impuesto en Puerto Rico desde el pasado domingo. 

Ante todo este escenario se ha generado un caos en los supermercados, donde algunos artículos han tomado prioridad sin necesariamente tener alguna relación con protecciones contra el COVID-19. Si la desinformación prevalece, predominan reacciones irracionales. Por eso, urge procurar la información certera y responder de forma sosegada. Sin embargo, ¿qué hacer ante las emociones que a veces nos dominan?

Al presente, nuestras vidas se alteraron y en efecto necesitamos reaccionar rápido, pero hay una diferencia entre una reacción irracional y una respuesta rápida e informada. Al partir de la desinformación nuestro cerebro intenta completar la información ausente jugándonos una mala pasada y basándose en experiencias registradas en nuestras memorias. Desestabilizando nuestro sistema y desencadenando una serie de comportamientos considerados irracionales. Por eso, ante nuestra prisa de solo leer o ver un titular y no profundizar en la información, activamos nuestros sistemas de alerta desde donde nuestros miedos salen a flote y le van comunicando a la región del hipocampo para que active nuestras memorias y nuestro hipotálamo genere una reacción en el cuerpo que afecte nuestro sistema endocrino. 

Ese mismo sistema activa regiones profundas en el cerebro como lo es la corteza infralímbica, asociada a la conducta de evitación y que va generar comportamientos como la huida o la paralización emocional. Estas van a desembocar en decisiones erráticas o alteradas y poco saludables. 

Por otra parte, la respuesta rápida e informada es importante y a su vez es una habilidad cognitiva muy necesaria para ser resilientes ante los cambios repentinos. Para saber reaccionar rápido e informado es necesario que llenemos cerebro de recursos, alternativas, métodos y muchas maneras de cómo hacer las cosas. No obsesionarnos con una sola manera de hacerlas. La resiliencia requiere de recursos y los recursos necesitan una mente flexible y dispuesta a explorar distintos caminos. 

Básicamente, todo parte del autoconocimiento y este último se nutre de la curiosidad. Cuanto más alimentamos nuestra curiosidad más conocimiento adquirimos y así estaremos aptos para abrazar la incertidumbre en modo de exploración.

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martes, 17 de marzo de 2020

Resilientes ante el toque de queda

La respuesta rápida e informada es una habilidad cognitiva necesaria para ser resilientes ante los cambios repentinos, afirma Joel Acevedo Nieto

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