Johann Gathmann

Tribuna Invitada

Por Johann Gathmann
💬 0

Riesgos y oportunidades de la reconstrucción

Puerto Rico fue prácticamente borrado del mapa después de dos huracanes sucesivos en menos de tres semanas.  Nadie estaba preparado para ello mental ni materialmente.

El daño no se limitó a destrucción de casas, carreteras y puentes, que si bien es grave y traumática no paraliza a un país. Todo lo contrario.

Lo realmente distintivo fue el colapso del sistema de energía que dejo a la totalidad de la isla apagada y dos meses después a duras penas sólo una parte se ha recuperado. La economía se paralizó por completo y apenas se recupera, dejando al descubierto un sistema frágil, improvisado y ausente de planificación.

Una paralización de la economía sí es un evento catastrófico, que en este caso no viene atenuado por un trauma de guerra que es la analogía más cercana, lo cual lo hace más incomprensible y difícil de procesar.

Hay una fase de emergencia y le sigue la reconstrucción.

La magnitud y lo sorpresivo del evento va a condicionar la reconstrucción para la que asoman cinco riesgos importantes:

1)      No reconocer la magnitud y alcance del desastre y esperar que todo vuelva de alguna manera a la normalidad y “aquí no ha pasado nada”

2)      Exigir el cambio, el esfuerzo y resultados a terceros si asumir una propia responsabilidad de cambiar y adaptarse

3)      No saber cuándo termina la emergencia y cuando empieza la reconstrucción, o mejor, permaneceré en estado de emergencia hasta que “esto se arregle”

4)      Atender la reconstrucción no desde una óptica integral sino por parcelas y efectistamente

5)      Convertir a la reconstrucción en una oportunidad de interés estrictamente personal a costa de un beneficio colectivo mucho mayor

Una reconstrucción de este tamaño también asoma oportunidades importantísimas, si se asume de manera integral, coherente, acelerada y visionaria:

1)      Convocar nacional e internacionalmente a presentar ideas, propuestas y planes de cuál sería la mejor manera de reconstruir a Puerto Rico. El efecto “hoja en blanco” permite que se discuta absolutamente todo: modelo económico, político, social, infraestructura

2)      Una vez que Puerto Rico se levante, tiene que saber a dónde va. De la convocatoria del punto 1 debe salir esa visión consensuada que les dé a absolutamente todos, boricuas y extranjeros, una visión clara y comprometida del rumbo. Por fin claridad.

3)      La tarea exige liderazgos a todo nivel. Aquellos con una visión y una vocación tiene una oportunidad única e irrepetible de asumir en un evento que quizás y ojalá nunca se vuelva a repetir. La reconstrucción de un país mejor esta absoluta y totalmente en las manos de aquellos lideres que asuman esa tarea.

4)      Desarrollar un modelo propio de desarrollo, resiliencia, vida, que pueda ser replicado en otras partes. Puerto Rico tiene la grandísima ventaja de tener todas las herramientas de primer mundo que una prolongada relación con los Estados Unidos le ha dado.

5)      Aceptar y entender la realidad puertorriqueña y asumir su particularidad de país en desarrollo con un tutor poderoso. Condición única en todo el planeta. Tomar lo mejor de eso que es mucho y no culpar al tutor de la desgracia propia.

Indispensable, urgente e inmediato: Un manejo integral, coherente y acelerado.

💬Ver 0 comentarios