Ana Teresa Toro

Punto de Vista

Por Ana Teresa Toro
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Rocky the Kid: otra oportunidad perdida

Rocky The Kid:

1. Desperdicias una oportunidad preciada de educar, de aprender, de usar tu enorme plataforma radial y como figura pública para llamar la atención acerca de lo que realmente es importante: la violencia sistémica contra las mujeres.

2. Cuando dices que “el rechazo a la violencia de género” aplica igualmente a los hombres, demuestras tu absoluto desconocimiento respecto al tema. No te lo digo de mala fe, la desinformación es una de las grandes victorias de la cultura patriarcal. Pero cuando algo es sistémico, atraviesa todas las capas de la sociedad. La violencia contra las mujeres genera otras violencias, por ejemplo, contra todo lo considerado bajo el espectro de lo femenino. En ese espacio entran hombres también, o entran personas trans, miembros de la comunidad LGBTT y un largo etcétera. Sí, hay hombres que han experimentado maltrato, pero jamás a un nivel sistémico como en el caso de las mujeres, de manera que es incorrecto eso que dices de que “se balancea más hacia las mujeres”. Te equivocas profundamente. El llamado de atención y el foco en la experiencia de la mujer es el resultado de los horrores que se desprenden de la cultura imperante, la misma que celebra la ignorancia en torno a estos temas. Equivocarse no es el problema,

3. Cuando insultas a Mela por “chamaquita” o por “tener pocos seguidores”, ambas aseveraciones falsas e incorrectas, haces lo que la mayoría de los hombres hacen con nosotras todo el tiempo: bajarnos de categoría, aniñarnos, restarnos la dignidad de ser reconocidas como mujeres, como una igual. Y ni hablar de asignarle valor a sus inquietudes a partir de cuánta gente apriete el botón de Like en sus redes sociales. Rocky, la gente no vale por ese falso universo que las redes han creado, vale porque es gente, eso debería ser suficiente para tomar en serio un señalamiento nacido del dolor y la rabia como el que hizo. De eso también se trata esta lucha, de una cosa tan sencilla —y a la vez revolucionaria— como pedir equidad.

4. Alardeas de tu larga trayectoria radial pero no olvides que la experiencia por la experiencia misma no es señal de sabiduría. Se pueden pasar veinte años evitando a toda costa evolucionar y crecer.

5. Lo sé porque lo he vivido muy de cerca. Soy periodista en funciones hace 16 años y tengo muy claras las reglas de verificación de datos, y aun así he cometido errores que me han llenado de vergüenza y dolor y los he tenido que rectificar. Hay mucha dignidad en ese ejercicio y Mela ha demostrado tenerla de sobra. En cambio, decides invitarnos a emular las prácticas de una de las figuras más tóxicas y misóginas de nuestra sociedad, un hombre despreciable que se dedica detrás de una máscara a sembrar la cizaña en las mentes de los puertorriqueños y puertorriqueñas todos los días; un hombre que predica una falsa moral y que ha dedicado su vida a perpetuar la misma cultura que genera la violencia de género que le hace tanto daño a nuestro tejido social. El machismo se alimenta de personas como él, y la violencia que esta cultura genera también nace de ese discurso misógino. Muchos como él se harán los desentendidos, pero las hileras de sangre de cada escena del crimen les llegan a la punta de los pies. También son responsables.

6. A lo mejor no has tenido la experiencia, no lo sé, pero yo sí. Por mi trabajo me ha tocado llegar a una escena de asesinato fresca, la sangre aún derramada, la familia llorando en los alrededores, el cuerpo de la mujer asesinada aún sin levantar, niños cuyas vidas han quedado marcadas para siempre siendo recogidos por trabajadoras sociales, el aire denso y cortante, como si la casa entera tuviera un grito atravesado que no logra salir. No hace falta vivirlo para que se te revuelquen las tripas, no hace falta vivirlo para moverte a salir a la calle y gritar todos los días que esto tiene que parar. No hace falta vivirlo para saber que el estado tiene una responsabilidad de atender todo aquello que es sistémico. Esto no es un caso aislado, no es solamente un problema que hay que resolver, es una cultura que hay que cambiar y el modo de hacerlo es a través de la educación y gústele a quien le guste, te corresponde a ti también aportar en ese sentido.

7. Es natural que te hayas sentido molesto. A todos nos pasa cuando alguien nos señala algo que no hemos dicho o hecho. Sin embargo, imagínate si tu reacción hubiese sido esta, algo tan sencillo y poderoso: “Hoy alguien me acusó de algo que no es correcto, pero entiendo que su rabia viene de un lugar honesto. Lo que pasa con las mujeres en Puerto Rico y en el mundo tiene que parar. Yo jamás bromearía con algo así, pero esto no se trata de mí sino de mover la atención hacia donde tiene que ir dirigida”. Algo así… en esa línea, hubiese sido no solo suficiente, sino solidario, sensible y transformador. A su vez, pregúntate por qué a tan poca gente le sorprendió la acusación en tu contra. Mírate en el espejo. ¿Qué mensajes estás llevando desde tu plataforma? ¿Para qué estás usando el poder que tienes? Una crítica, aunque a veces sea infundada, es una oportunidad de hacer un auto examen que nadie debe desperdiciar. Claro, ese ejercicio siempre es doloroso y es mejor construirnos la narrativa de víctimas y quedarnos en el mismo lugar. El ego es tan mal consejero.

8. Por último, Residente, tu solidaridad visceral es hermosa y se agradece, pero en estas situaciones es más importante escuchar. No hace falta ni que tú, ni que el hermano de nadie vaya a repartir bofetadas en la misma tradición de “la defensa del honor de una dama”. Mela se defendió sola con dignidad y claridad. Su talento, su carrera y su voz siempre poderosa, se bastan solas.

9. En fin, otra oportunidad perdida de usar el foro, el poder de convocatoria y la empatía de tanta gente para crear conciencia sobre lo que es importante. Pero para eso hay que domesticar el ego, hay que agarrar los focos que nos caen encima y ponerlos sobre lo que vale la pena, hay que ceder poder y hay muy pocos valientes capaces de eso.

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