Christian E. Cortés Feliciano

Tribuna Invitada

Por Christian E. Cortés Feliciano
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Rosselló tiene un último As bajo la manga

El gobernador Ricardo Rosselló tiene un último As bajo la manga para decidir, de forma independiente, quién será su sucesor. Con su renuncia se abrió un abanico de posibilidades mediante la cual se podría ocupar dicha vacante. Una posibilidad poco discutida es un nombramiento en receso. Esto representa una movida arriesgada, pero real. 

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico establece en la sección 4 del artículo IV que el gobernador de Puerto Rico tendrá la facultad de: “Nombrar, en la forma que se disponga por esta Constitución o por ley, a todos los funcionarios para cuyo nombramiento esté facultado. El gobernador podrá hacer nombramientos cuando la Asamblea Legislativa no esté en sesión. Todo nombramiento que requiera el consejo y consentimiento del Senado o de ambas cámaras quedará sin efecto al levantarse la siguiente sesión ordinaria”.

Este lenguaje establece dos modalidades mediante las cuales el gobernador puede otorgar un nombramiento. La primera modalidad surge cuando el gobernador extiende un nombramiento que cuenta con el consejo y consentimiento del Senado. La segunda modalidad se refiere a los nombramientos en receso, los cuales el gobernador está autorizado a otorgar sin el consejo y consentimiento del Senado.

Los nombramientos que el gobernador extiende en receso toman posesión del cargo inmediatamente y facultan a la persona nombrada a ejercer el cargo con todas las facultades, deberes y obligaciones de los nombramientos en propiedad. Las únicas limitaciones que impone la Constitución a los nombramientos de receso son: (1) que estos solo pueden expedirse cuando el Senado no esté en sesión, y (2) que quedarán sin efecto al levantarse la siguiente sesión ordinaria. 

Asimismo, la Constitución establece en la sección 7 del artículo IV que: “Cuando ocurra una vacante en el cargo de gobernador producida por muerte, renuncia, destitución, incapacidad total y permanente, o por cualquier otra falta absoluta, dicho cargo pasará al secretario de Estado, quien lo desempeñará por el resto del término y hasta que un nuevo gobernador sea electo y tome posesión”.

Así pues, la Constitución no dispone que el puesto de secretario de Estado tiene que ocuparse mediante un nombramiento con el consejo y consentimiento del Senado y de la Cámara de Representantes para que pueda sustituir al gobernador en caso de que surja una vacante absoluta, como lo es la renuncia de Ricardo Rosselló. La Constitución solo establece que el “cargo pasará al secretario de Estado. 

Una persona nombrada en receso a secretario de Estado, ejerce el cargo con todas las facultades, deberes y obligaciones de los nombramientos en propiedad. En efecto, de haber una renuncia del gobernador, el cargo de secretario de Estado no estaría vacante y, según expone la Constitución, el cargo de gobernador pasaría a esta persona. 

Bajo este escenario no hayposibilidad de aplicar la Ley Núm. 7 de 24 de Julio de 1952, según enmendada, conocida como “Ley para Proveer el Orden de Sucesión y Sustitución para el Cargo de gobernador”, ya que el cargo de secretario de Estado no estaría vacante al momento de la renuncia del gobernador. 

Si bien reconozco que este escenario es una posibilidad real, también entiendo que no es el escenario ideal para Puerto Rico ni para el lacerado legado de Rosselló. Este escenario conllevaría un posible pleito legal para que el Tribunal Supremo de Puerto Rico determine si este mecanismo va en contra de la doctrina de separación de poderes. En fin, los nombramientos de receso no deben ser razón para trastocar el fino balance de pesos y contrapesos que sostienen a nuestra estructura política. Le corresponde al gobernador crecerse, así sea en su última acción como primer ejecutivo, y convocar una sesión extraordinaria en la que someta la nominación al cargo de secretario de Estado al Senado y a la Cámara de Representantes para su debida confirmación. 

*El Lcdo. Christian Cortés es autor del artículo de la Revista Jurídica de la UPR, Nombramientos de Receso Sucesivos: ¿Despoje de la Facultad de Consejo y Consentimiento del Senado?, 86 Rev. Jur. U.P.R. 192 (2017).

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lunes, 5 de agosto de 2019

A recoger vela con los nombramientos de receso

El licenciado Christian Cortés plantea que el Tribunal Supremo debe impedir que mediante un nombramiento de receso el Ejecutivo pueda despojar a la rama legislativa del poder de confirmación que le confiere la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

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