Juan Lara

Punto de vista

Por Juan Lara
💬 0

Se acerca el momento para revivir la economía

Janet Yellen, la única mujer que ha sido presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo hace unos días en una entrevista que proyecta una caída de 30 por ciento de la economía estadounidense en el segundo trimestre de este año, y que la tasa de desempleo suba por lo menos a 12%. Ese pronóstico, que suena como de los tiempos de la Gran Depresión, coincide con el de muchos otros economistas. 

Más aún, pronósticos similares, y hasta más sombríos, se hacen para algunas de las economías europeas más golpeadas por el COVID-19, como Italia y España. En general, se prevé que la economía global sufrirá una recesión fuerte como consecuencia de la pandemia, que ha obligado a muchos países a detener abruptamente gran parte de su actividad económica normal.

Puerto Rico está en la misma situación. Para detener la pandemia, hay que quedarse en casa por un período de tiempo. Esto tiene un costo económico inevitable y muy duro. Aquí también prevemos una caída del Producto Bruto de entre 20 y 25 por ciento en el segundo trimestre del año en curso, lo cual puede significar una caída de entre 5 y 9 por ciento para el año en su totalidad, dependiendo de cuán rápido y fuerte sea el rebote de la economía luego de que termine la crisis.

En cuanto al desempleo, no sería sorprendente que pasara de 20 por ciento en este trimestre y que quedara para el año completo en alrededor de 14 o 15 por ciento. Afortunadamente, los beneficios por desempleo serán bastante generosos, además de que muchos trabajadores recibirán un pago en efectivo del gobierno local y otro del gobierno federal.

En el punto en que estamos, ya se hace necesario pensar en cómo será la transición para ir reactivando los sectores que están parcial o totalmente detenidos. Los expertos del Task Force epidemiológico han dicho que estamos en el momento crítico en la evolución de la epidemia. Si resulta ser así, y empezamos a ver pronto cómo se comienza a aplanar la curva de contagios, debemos tener ya un plan para comenzar a reincorporar trabajadores y empresas al circuito de producción y ventas.

En Nueva York, donde la epidemia ha sido particularmente cruel, el gobernador Cuomo ya está pensando en el regreso a la normalidad. En una entrevista reciente propuso que se establezca un programa de pruebas rápidas para identificar trabajadores que están sanos y no pertenecen a los grupos más vulnerables, con el fin de permitirles el regreso al trabajo con los debidos controles de salubridad. Sería buena idea intentarlo también aquí, pero este programa depende de que se puedan conseguir las pruebas en las grandes cantidades requeridas para este objetivo.

La transición tiene que ser ordenada y por etapas; por eso tiene que haber un plan. En qué orden y con cuánta rapidez se reintegran las diferentes industrias es algo que hay que decidir con una combinación de criterios epidemiológicos y económicos. Por ejemplo, en la construcción hay actividades con un efecto económico importante que se pueden realizar en espacios abiertos con bastante distancia física entre los trabajadores.

La economía no es una lista de industrias, sino un sistema de actividades entrelazadas que se apoyan entre sí. Para reactivar unos sectores, es necesario también poner en marcha las actividades de apoyo esenciales. Los bancos, por ejemplo, van a necesitar de los notarios para atender la demanda de préstamos comerciales que vendrá en el camino de la recuperación.

Hay que pensar también en el largo plazo, aunque parezca lejano en este momento de incertidumbre y aprensión. En la industria hotelera, que tanto trabajó pasó para reponerse de los efectos del huracán María, será necesario un plan de rehabilitación y mercadeo para evitar el cierre permanente de hospederías. En la manufactura, podría aprovecharse el renovado interés por salvaguardar la capacidad productiva en territorio estadounidense para establecer un marco contributivo menos incierto y más favorable. Como siempre, los planes para el futuro tienen que hacerse en el presente.

Otras columnas de Juan Lara

jueves, 28 de mayo de 2020

Que no nos defina la crisis

Ya logramos una victoria importante con el aplanamiento de la curva. Ahora podemos coronar ese logro con otro mayor aún: revivir pronto la economía, dice Juan Lara

miércoles, 22 de abril de 2020

Preparando la reapertura de la economía

Juan Lara expone que cada empresa debe tener un programa de prevención adherido a lineamientos del grupo de trabajo epidemiológico y de las autoridades reguladoras de la seguridad laboral

domingo, 22 de marzo de 2020

Cambio de énfasis en el Plan Fiscal

Juan Lara indica que las medidas de austeridad del Plan Fiscal de Puerto Rico tienen que quedar en suspenso, aunque sea temporalmente, debido a la pandemia

jueves, 19 de marzo de 2020

¿La política fiscal federal al rescate?

Existe la posibilidad de que el gobierno federal asuma una gran parte de los costos de esta crisis y le ahorre al gobierno local una carga muy pesada, escribe Juan Lara

💬Ver 0 comentarios