Rafael W. Rodríguez Cruzado

Tribuna Invitada

Por Rafael W. Rodríguez Cruzado
💬 0

¿Se avecina una crisis de agua?

Existe el potencial de que enfrentamos una crisis de agua y no es por falta del preciado líquido. Puerto Rico produce una inmensa cantidad de agua, recibiendo en lluvia un promedio de 11,050 millones de galones diarios (mgd), suficiente agua para llenar sobre 16,000 piscinas olímpicas. De esta cantidad, el 65 por ciento regresa a la atmósfera por evapotranspiración, otro 30 por ciento se convierte en escorrentía y el restante 5 por ciento se percola al subsuelo como recarga a los acuíferos. La cantidad de agua disponible diariamente es de 3,800 millones de galones, una cantidad considerable.

Para el 2015 la extracción total de agua fue de 657 mgd o el 17 por ciento de la cantidad disponible, suficiente para atender las necesidades del país. Aun así, el agua ha tenido que ser drásticamente racionada durante las dos últimas sequías. Hay varias razones para esto, una de las principales siendo la pérdida de almacenamiento de agua de los principales embalses de la isla por motivo de sedimentación. El dragado de los embalses es imprescindible para aumentar la capacidad de los mismos. Pero de nada sirve dragarlos si no se protege la cuenca río arriba de los embalses. Los deslizamientos de tierra y el arrastre de sedimento son inevitable en una topografía de tanto relieve como la de Puerto Rico, pero se puede minimizar evitando la deforestación y con uso adecuado del terreno.

La calidad del agua es un factor que influye en su disponibilidad. El agua superficial, que provee el 83 por ciento del total de agua extraída, es susceptible a contaminación. Estudios muestran que la gran mayoría de nuestros ríos están contaminados con bacterias de origen fecal y nutrientes. Se debe adoptar mejores prácticas de manejo de contaminantes químicos y bacteriológicos.

Aunque el agua subterránea proporciona solo el 17 por ciento del total, en ciertas áreas de la isla es la principal fuente. El Acuífero del Sur, por ejemplo, es un recurso vital que provee mucha del agua que se extrae tanto para abasto público como para riego agrícola de esa zona. Desafortunadamente se ha estado extrayendo más agua de la que está entrando por medio de recarga por lluvia y escorrentía lo que significa que el nivel del agua en el acuífero puede bajar a tal punto que induzca la intrusión salina. Ya hay pozos donde la calidad del agua se ha visto comprometida.

Otro factor que limita la cantidad de agua disponible se debe a fallas en la infraestructura de distribución de la AAA. No es sostenible que se pierda, o no se contabilice el 58 por ciento del agua.

Por último y probablemente el factor más importante es el que desconocemos. ¿Cuáles serán los efectos del cambio climático en la hidrología de Puerto Rico? Estudios indican que la frecuencia de precipitación moderada va a disminuir mientras precipitación extrema aumentaría. Sequías más extremas e inundaciones más frecuentes es lo quese anticipa. El nivel del mar va a continuar subiendo lo que aumentaría el potencial de salinización de acuíferos costeros.

La naturaleza ha bendecido a Puerto Rico con una bonanza de agua. Como manejemos el recurso dependerá en gran medida si su falta se convierte en una crisis. Un enfoque para educar que el agua no es un recurso ilimitado y promover la conservación del recurso es imprescindible.

El autor fue director del Programa de Recursos de Agua del Servicio Geológico Federal para la Región de Puerto Rico y el Caribe.

Otras columnas de Rafael W. Rodríguez Cruzado

jueves, 24 de enero de 2019

¿Se avecina una crisis de agua?

Rafael W. Rodríguez Cruzado señala que es imprescindible educar sobre la conservación de agua como recurso limitado cuyo manejo inadecuado puede exponer al país a una crisis

💬Ver 0 comentarios