Mayra Montero

Antes que llegue el lunes

Por Mayra Montero
💬 0

Se busca a Graciela Malavé

Fueron minutos eternos.

Casi al final de la conferencia de prensa que celebró la gobernadora para explicar los detalles de la orden de compra de unas pruebas rápidas de coronavirus, un reportero preguntó: “¿Quién firmó la orden en el Departamento de Salud?”.

La gobernadora movió papeles, sacudió papeles, levantó papeles:

“Ustedes tienen copia de esto”, les dijo a los periodistas, alzando una hojita que se me antojó mojada.

Dos o tres periodistas respondieron que no. No les habían dado copia.

Siguió buscando la gobernadora. El tiempo pasaba, receloso, y ella por fin balbuceó algo así como: 

“Autoriza por el Departamento de Salud…”. Hizo una pausa, esa fue la verdadera eternidad.

“Graciela Malavé”.

Ese nombre no lo conocíamos. No nos sonaba de nada. Y ahora la mujer más buscada en Puerto Rico es ella. El que consiga una entrevista con Graciela Malavé, ha conseguido oro. Yo no me ofrezco porque estoy confinada, que de lo contrario iniciaría un rastreo frenético por las redes. De hecho intenté algo. Pero hay varias Gracielas Malavé y a ninguna le veo yo el pulso como para firmar una orden de compra por $38 millones. Una está en bikini y la otra tiene una banda de reina de belleza.

Tampoco quiero descartar a nadie.

La gobernadora recurrió a una especie de Fuenteovejuna para justificar la transparencia de la “orden de compra”. Entrecomillo lo de “orden de compra” porque ya no se dice contrato. Para los contratos, hay que consultar a la Junta de Control Fiscal. Para las “órdenes de compra”, no, según la mandataria. Tomen nota la directora ejecutiva, Natalie Jaresko y los demás miembros de la Junta Fiscal.

Vuelvo a Fuenteovejuna, porque en la obra clásica de Lope de Vega tampoco hay culpables, solo “tractos”. Todos la leímos en el colegio o la universidad: “¿Quién mató al comendador?... Fuenteovejuna, señor”.

¿Quién autorizó el desembolso de $38 millones para una empresa que no tenía ni peregrina idea de ese tipo de gestión de compra de material médico? Pues un tracto. Los tractos son un montón de burócratas que van diciendo que sí con la cabeza. 

Al final del tracto, esperaba Graciela Malavé, a quien habría que preguntarle unas cuantas cosas. ¿Firmó por iniciativa propia o empujada por el tracto? El tracto es la locomotora. ¿La llamó alguien desde La Fortaleza? ¿Desde otra parte, entonces?

Hay mucha intriga en la Mansión Ejecutiva en estos días. Es como un decorado renacentista, con monjes cuchicheando detrás de las cortinas.

La gobernadora estaba tensa. La mortificaban las preguntas o la mortificaban los guantes. Irritada y pálida, declaró que ella no podía estarse ocupando de todo y tenía que confiar en sus funcionarios. ¿Para una compra de $38 millones en algo tan sensible como unas pruebas que en otros países han salido defectuosas? A ese nivel, y tratándose de esa suma, no se confía en nadie.

El margen de ganancia seguro que era de unos $15 o $20 milloncejos, ¿me equivoco?

Por eso las pruebas no llegaron. Salió otro comprador, de cualquier otro país, que ofreció pagar el precio razonable, y los vendedores (en Australia, creo), dejaron enganchado al de aquí, que ofreció muy poquito para ganarles más.

En estos tiempos de tanta demanda de pruebas rápidas, mascarillas y ventiladores, no se puede jugar con fuego y tensar la cuerda regateando el costo. A los fabricantes se las quitan literalmente de las manos. 

La transacción fue un fracaso, como la definió el periodista Benjamín Torres Gotay. Porque la avaricia rompe el saco. Y porque solo se presentaron dos empresas que nadie sabe quién las contactó en Salud.

Graciela Malavé firmó. Eso es un hecho. Y se supone que estuvo en contacto directo, cada día, con la empresa agraciada. Si la buscamos, es porque tenemos derecho a conocer la profundidad del tracto.


Otras columnas de Mayra Montero

domingo, 24 de mayo de 2020

Los gallos: regreso a clases

Todos sabemos perfectamente que esto es una migajita de esperanza vinculada a las primarias del partido. Que el “momento” de reanudar las peleas de gallo no va a llegar nunca, escribe Mayra Montero

domingo, 17 de mayo de 2020

El tropezón del mundo

La discusión política entra en una etapa inédita, por causa de la pandemia y por la ristra de billones que van a circular entre la población, un proceso que está reñido con movilizaciones y avances soberanos, dice Mayra Montero

domingo, 10 de mayo de 2020

Rastreo de contactos: ¿inconstitucional?

¿Qué se apuestan a que alguien pone una demanda? Ahí se acaba el rastreo de casos. No se le podrá preguntar a un enfermo con quién habló, comió o se tocó en los últimos días. Si es que lo veo venir, escribe Mayra Montero

domingo, 3 de mayo de 2020

La vergüenza de las cabezas de cerdo

Resulta descabellado, insensible y vulgar, que hayan dejado unas cabezas de cerdo sobre las vallas de seguridad en La Fortaleza.¿Qué salvajismo es ese?, cuestiona Mayra Montero

💬Ver 0 comentarios