Juan Zaragoza

Tribuna Invitada

Por Juan Zaragoza
💬 0

Somos nuestro propio enemigo

Ya lo dijo Benedetti: “Solo los países que pierden su candor, son capaces de reconocer a su enemigo”.

Es precisamente la búsqueda de ese enemigo, culpable de traernos hasta aquí, lo que cada día más nos ocupa como pueblo. Es precisamente ese candor manifestado en una mezcla única de ceguera nacional y de rabia justiciera, lo que no nos permite encontrarlo.

Nuestra historia moderna se divide en dos hemisferios tan dispares que nos dificulta encontrar a quién echarle la culpa de la crisis que nos arropa. El primero, donde nos convencieron que éramos vitrina de progreso y democracia, escondiendo debajo de la alfombra la semilla de la corrupción y el despilfarro. El segundo, donde ya sin antifaz, la realidad nos ha golpeado en la cara, haciéndonos ver que por años hemos sido más circo que vitrina de progreso.

Dentro de una historia tan complicada como la nuestra, donde el que manda no se ve, y el que se ve mandando no lo hace, se complica el seguirle el rastro a la culpa y verle la cara al enemigo. En muchas ocasiones, el amigo y el enemigo más que dos son uno solo. Y es que las buenas intenciones, especialmente de los políticos y del imperio, a la larga (o a la no tan larga) son más trampa que regalo, más mordida que dulce beso.

Eso lo vimos claramente cuando, con bombos y platillos, nos vendieron un sistema de retiro de los empleados públicos para asegurarles un futuro digno. Un sistema que de la única forma que funcionaba era si los puertorriqueños continuaban muriendo antes de los 60 años de edad. Aquella gran mentira hoy nos pasa factura poniendo en juego el futuro económico de muchos que sirvieron a su país. Sin embargo, hubo un momento en que la mentira arropó de contentura a cientos de miles de puertorriqueños que se beneficiaron, incluyendo aquellos que hacían sus tramoyas poco tiempo antes de retirarse para que les subieran el sueldo y así también subir su pensión.

El enemigo estaba a la vista cuando se llenaron las agencias de gobierno con miles de empleados contentos, engordando una madeja burocrática que ahora que no la necesitamos, es doloroso desmantelar. Dándole empleo a los del color de turno, repartiendo agradecimiento con el dinero ajeno, el de hoy y el de mañana.

También dejó su huella en la obra faraónica, desde el Tren Urbano, hasta el túnel de Maunabo, desde el Coliseo Municipal hasta el Centro de Convenciones. Obras con dinero prestado que se convirtieron en lastres financieros para las futuras generaciones. Obras a las que acuden los orgullosos ciudadanos que festejan y celebran su majestuosidad, sin pararse a pensar que la factura les llega por otro lado.

Se vio en la ceguera fiscal que promovió el desmantelamiento del sistema público de salud para sustituirlo por una tarjeta de salud. Tarjeta que no tardó en evolucionar en balón político y en un gasto recurrente insostenible para la Isla.

Finalmente lo vimos en el que robó y despilfarró como si el dinero no tuviera fin y pudiéramos eternamente seguir cogiendo de tontos a los que nos fiaban.

Solo si perdemos el candor y reconocemos que hemos vivido en una burbuja, creyéndonos lo que no somos, podremos identificar al enemigo. Es que todos jugamos a la ruleta rusa con nuestro País, exigiéndoles a los políticos mantener vivo un estándar de vida que iba más allá de nuestros recursos.

Ahora se acabó el dinero, y lo único bueno es que ya sabemos que todos fuimos y seguimos siendo el enemigo.

Otras columnas de Juan Zaragoza

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Carimbo caribeño

Juan Zaragoza presenta su visión del flagelo del huracán María a Puerto Rico y sus habitantes como carimbo que produce una marca indeleble

miércoles, 29 de agosto de 2018

El mamotreto de la deuda

El exsecretario de Hacienda, Juan Zaragoza, expone impresiones sobre el voluminoso informe, producto del estudio de la deuda, encomendado por la Junta de Supervisión Fiscal

martes, 24 de julio de 2018

La Isla de las Alucinaciones

El exsecretario de Hacienda, Juan Zaragoza Gómez, expresa que a Puerto Rico le ha llegado la hora de enfrentar la realidad

miércoles, 27 de junio de 2018

Las recompensas

El exsecretario de Hacienda aborda el tema del inversionismo político en una isla en quiebra y el reto de gobernar para que todo el país se beneficie, no solo unos pocos

💬Ver 0 comentarios