Chu García

Tribuna Invitada

Por Chu García
💬 0

Sortija de campeón devalúa millonadas

El 30 de junio de 2014, New Orleans Pelicans le concedió una extensión de cinco años por $145 millones a su estelar Anthony Davis, esperanzado en poder convertirse con el tiempo en un equipo contendor al trono, lo cual no ha sucedido: el martes amanecieron en el puesto 13 del Oeste con récord de 26-33, lo que augura una fuga de los playoffs.

Sin embargo, en su afán de ganar un título él ha pedido un cambio, a pesar de que la gerencia está dispuesta a darle un supermax contract de $87,300,000, que elevaría su salario a $239,500,000, en intento de ablandarle su apetito voraz de partida.

Davis, sin embargo, insiste en su adiós y antes del 7 de febrero, fecha límite para canjes, se estuvo negociando su pase a los Lakers por varios jugadores y turnos de sorteos futuros, pero finalmente no se concretó y él se mantiene a regañadientes con los Pelicans.

Desde que LeBron James emigró a Miami, abandonando a Cleveland, en 2010, con la única intención de coronarse junto a Dwayne Wade y Chris Bosh, lo que sucedió en dos ocasiones, empezó la fiebre del peregrinaje para ponerse una sortija de campeón, tocándole el turno a Kevin Durant, que ya lleva un par con Golden State, mientras el armador Kyrie Irving se fue a Boston, en 2016, con los mismos anhelos, al estar convencido que con los Cavaliers se quedaría corto.

Es loable que un baloncelista de alto nivel no se conforme con acumular pilas de dólares y se lance a buscar la sentada en el trono de la NBA, pero tampoco puede escapar a críticas por su falta de lealtad a su primer team: Cleveland con LeBron y Kyrie, y New Orleans con Davis, en 2012 cuando se conocía como Hornets.

Si bien es cierto que James regresó a los Cavs y obtuvo otro campeonato, su movida a Los Angeles fue pisar sobre mojado.

No sé cómo usted piensa: pero para mi tiene un valor extra la fidelidad de Nowitzki y Kobe Bryant, con 21 y 20 campañas en defensa de los mismos colores, pudiendo haberse acogido con éxito a la agencia libre.

Otras columnas de Chu García

miércoles, 20 de marzo de 2019

Escobar: pilar de la escuela boxística boricua

Físicamente, Sixto, que medía 5-4, llamaba la atención por sus rasgos asiáticos, con apariencia japonesa, aunque fue un exboxeador filipino, Lope Tenorio, que fuera monarca mundial welter de gran destreza, el que le transmitiera sus conocimientos cuando se había mudado a la barriada Trastalleres.

lunes, 18 de marzo de 2019

Pacquiao sería otro García ante Spence

La Federación Internacional de Boxeo, fundada en Puerto Rico tras el fracaso eleccionario de su candidato Bobby Lee con el venezolano Gilberto Mendoza por la poltrona de la AMB, en 1983, siempre se ha considerado de calidad flaca.

viernes, 15 de marzo de 2019

Spence versus García: duelo de titanes

Cuando solo existían ocho divisiones, Henry Armstrong realizó una gesta irrepetible: en octubre de 1937 capturó el fajín pluma frente a Petey Sarron, en seis asaltos; siete meses después saltó directamente a la división welter, con 22 libras más, y destronó a Barney Ross por puntos. Y para rayar la gloria, a fines de 1938 renunció al cetro de las 126 libras y el 22 de agosto de 1939 derrotó a otro inmortal, Lou Ambers, para agenciarse la corona ligera, convirtiéndose en el primer triple soberano de la historia.

💬Ver 0 comentarios