Lisandra Maldonado Rivera

Tribuna Invitada

Por Lisandra Maldonado Rivera
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Tenemos mucho por qué dar gracias

Esta semana, nuestro pueblo se une para conmemorar el tradicional Día de Acción de Gracias. Este año tenemos muchas, demasiadas, razones para celebrar. A esta fecha, el pasado año, Puerto Rico se encontraba en medio de la fase de recuperación tras los embates de los huracanes Irma y María. Muchas de nuestras comunidades todavía estaban a oscuras, no se podía transitar por múltiples puentes y carreteras, el cierre de negocios era la orden del día y el número de personas que abandonaron la isla, escapando de la situación provocada por estos dos eventos atmosféricos, separó la familia puertorriqueña de una manera jamás antes vista.

Ese fue el escenario en el cual nuestra gente pasó “Thanksgiving” de 2017. Pero gracias a Dios y a la fuerza y tenacidad de nuestro pueblo, todo ha cambiado en menos de 12 meses. En esta semana en Puerto Rico es totalmente diferente a como era en 2017 y, en muchos aspectos, al Puerto Rico de las últimas tres décadas.

Para esta fecha, menos del 47 por ciento de las viviendas y comercios contaba con electricidad. Hoy, el 99 por ciento tiene el servicio. Casi el 50 por ciento de las carreteras en la región central estaban seriamente averiadas o intransitables para el 20 de noviembre del año pasado. Hoy la cifra es menos del 10 por ciento. Para Acción de Gracias de 2017, cerca de 4,500 negocios habían cerrado a consecuencia directa de Irma y María. Hoy, según datos del gobierno, más de la mitad de ellos ha abierto y están opera a capacidad.

El año pasado ningún crucero atracaba en San Juan. Este pasado fin de semana llegaron siete naves con sobre 18 mil turistas que invirtieron más de $2 millones en la economía local. El año pasado, la tasa de personas sin trabajo superaba el 13 por ciento; hoy es de ocho, la más baja en la historia.

De septiembre a noviembre de 2017, cerca de 181,000 personas se fueron de Puerto Rico a vivir en estados como la Florida, Texas y Nueva York. Hoy parte de esta ola migratoria sin precedente está regresando.

Es mucho por lo que tenemos que dar gracias esta semana. Sobre todo, demos dar gracias por el sentido de unión comunitaria que los huracanes nos dejaron. Ante los estragos, vecinos, familiares y amigos se unieron en una sola comunidad, para ayudarse entre sí. Era común que, en horas de la tarde, los residentes de barrios, sectores y urbanizaciones a través de toda la isla se reunieran para dialogar, compartir en una gran familia. Eso es algo que siempre tenemos que conmemorar y jamás olvidar.

Puerto Rico ha pasado por mucho en su largo paso por la historia, pero nada como lo que todos vivimos en 2017. La recuperación ha sido más rápida y ágil de lo que muchos esperaban. Eso es motivo de dar gracias.

Ahora, que ha transcurrido más de un año de los huracanes, el impacto de estos comienza a recrudecer en nuestra memoria como un testimonio único a la voluntad de todo un pueblo que nunca se dio por vencido. Definitivamente que tenemos mucho que continuar haciendo para salir de esta crisis, pero también existen muchas razones para dar gracias esta semana.  

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