Mariel R. Hernández Cajigas

Punto de Vista

Por Mariel R. Hernández Cajigas
💬 0

Terremoto: estrategias para el manejo del estrés durante la emergencia

El reciente pronóstico del tiempo con vientos de hasta tormenta tropical puede activar en la memoria colectiva de nuestro pueblo, incluso de manera inconsciente, la pasada experiencia del huracán María. 

Es un buen momento para hacer un inventario de cambios en su rutina diaria que pueden contribuir a un mayor nivel de estrés. Así podría planificar los ajustes necesarios para que pueda disfrutar de un mayor bienestar físico y mental.

En primer lugar, puede que note que pasa la mayor parte del tiempo leyendo y comentando en las redes sociales, o hablando con otros sobre la emergencia que atraviesa el país. Es recomendable que invierta un poco de tiempo realizando alguna actividad física que le ayude a liberar el estrés acumulado, que puede manifestarse en el cuerpo como sensación de ansiedad o tensión muscular, especialmente en el cuello y hombros. 

Quizá necesite reestructurar sus días para pasar menos tiempo en las redes sociales y tomar más tiempo en actividades de auto cuidado. El tiempo dedicado a ayudar a otros en línea, a la familia o la comunidad tiene que estar balanceado con el cuidado hacia usted mismo. 

Busque la forma de recrearse mediante el ejercicio físico, como por ejemplo caminando varias vueltas por la plaza de su pueblo, por el barrio, por la pista del municipio o yendo al gimnasio. Actividades como sembrar o atender el jardín, bailar, nadar, hacer aeróbicos en la casa, practicar yoga son otras opciones. 

Si antes del terremoto usted acudía al gimnasio, no abandone esta práctica. Reoriente sus días de forma tal que, a la vez que está alerta a la situación del país, también incluya alguna actividad física.

Se ha probado científicamente que las estrategias creativas, como por ejemplo pintar, escribir, dibujar, diseñar, tejer, cocinar o tocar algún instrumento musical ayudan a la activación armoniosa del cerebro de forma tal que las experiencias traumáticas se integren de manera coherente y adaptativa. 

Identifique una práctica creativa que le guste y que quizá ha dejado a un lado durante la emergencia. Busque retomar su pasatiempo favorito y brinde a su alma un momento distanciado del tema de los terremotos. La escritura libre y creativa es una forma de alcanzar ecuanimidad del espíritu. Es recomendable buscar algo con que escribir sus pensamientos y emociones haciendo un diario de su experiencia actual. 

Si cree en Dios, hablé con Él por medio de la escritura y la lectura de la Biblia. Esto es un proceso meditativo que calma el alma. Tome un tiempo al despertar para tener una oración, realizar una lectura inspiradora o escuchar una canción que le ayuda a comenzar el día. La recomendación es separar un tiempo para estar, para ser, para meditar. Al irse a dormir practique esta estrategia otra vez para que sus últimos pensamientos al ir a descansar sean adaptativos. 

Por último, haga paso a la práctica de estrategias que le ayuden a estar en el momento presente. Cuando estamos preocupados y ansiosos nuestros pensamientos suelen estar orientados hacia lo que pudiera pasar, o sobre lo que ya pasó. Existen prácticas que nos ayudan a estar en el aquí y el ahora como lo es la meditación. Esta es una estrategia efectiva para centrarnos en la respiración y luego mover la atención a las sensaciones del cuerpo, los sonidos a nuestro alrededor y por último a nuestros pensamientos.  Se trata de pasar algunos minutos concentrando nuestra actividad mental en cada una de estas áreas que proveen un ancla a nuestra realidad presente y así poder estar conscientes de distintas formas de percepción al mismo tiempo.

Así también, la relajación progresiva de los músculos es muy buena al ir a dormir. Esta se centra en imaginar nuestro cuerpo bien pesado mientras está acostado. Empezando por los pies hacemos un rastreo progresivo de todo nuestro cuerpo para notar si algún músculo está tenso y le damos la orden de que se relaje. Incluyendo descansar los hombros, el cuello, la quijada, la lengua, los ojos y la frente. 

Haga uso de uno o de todos los medios mencionados para que alcance un mayor balance emocional, físico y espiritual. Por último, en situaciones de emergencia nuestro estado de ánimo o nivel de ansiedad pudieran sobrepasan las destrezas de afrontamiento adaptativo que poseemos. De ser así, no dude en buscar ayuda psicológica o psiquiátrica para el manejo de crisis.


Otras columnas de Mariel R. Hernández Cajigas

💬Ver 0 comentarios