Enrique F. Gelpí Merheb

Punto de Vista

Por Enrique F. Gelpí Merheb
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Terremoto: superemos la negación y el pánico

El aspecto sorpresivo e inesperado de un terremoto, unido a su potencial catastrófico, hacen de estos fenómenos naturales uno de los eventos más amenazantes que los seres humanos podemos experimentar. A diferencia de un huracán, los movimientos sísmicos son totalmente imprevistos y no permiten un pronóstico o tiempo de planificación. De igual manera, son estas mismas variables de incertidumbre y vulnerabilidad las que convierten un temblor de tierra, no solo en un ataque a nuestra vida, sino también a nuestras emociones y las reacciones que podamos manifestar. 

Por otro lado, nuestras generaciones en los últimos cien años han podido confirmar que vivimos en un área geográficamente vulnerable a desastres climatológicos. Huracanes como María, Hugo y San Felipe han contribuido a esa realidad. 

Contrariamente, durante esos mismos cien años, nuestro pueblo no ha experimentado un solo terremoto mayor que también le permita aceptar que nuestra isla se posiciona en un lugar de alto riesgo sísmico. Es por esto que, ante la actividad de movimientos telúricos recientes, se han activado en nuestra población muchos sentimientos de vulnerabilidad, incertidumbre, miedo y ansiedad.  

Todo esto nos lleva al primer factor emocional que impacta negativamente nuestra percepción sobre los terremotos: la negación. Este mecanismo, que en ocasiones utilizamos para enfrentar las amenazas psicológicas que percibimos del ambiente, puede ser nuestro peor enemigo. 

Si no podemos aceptar la posibilidad de un terremoto, menos vamos a sentir la necesidad de prepararnos para uno o de desarrollar una actitud sísmica. Adicional a esto, y de tener hijos, la negación también puede interferir en la manera de educarlos sobre nuestra realidad geográfica y la conciencia sísmica que deben tener. 

Un segundo factor emocional que resulta de los intensos sentimientos de sorpresa, incertidumbre e impotencia que surgen al momento que ocurre un movimiento telúrico es: el pánico. Esta reacción, en ocasiones automática, es también otro mecanismo defensivo que puede surgir cuando enfrentamos o percibimos una situación altamente riesgosa para nuestra vida o la de otros.  

El problema con el miedo aterrador que produce el pánico es que tiende a paralizarnos, generando pensamientos catastróficos y afectando nuestra capacidad de tomar decisiones efectivas en momentos de crisis. Es por esto que, ante los temblores relativamente leves que hemos experimentado, podemos sobre reaccionar de manera intensa y descontrolada. En muchas ocasiones, haciendo lo contrario de lo que los expertos recomiendan para protegernos durante un terremoto. 

En el caso de los niños, una de nuestras responsabilidades es poder proyectarles seguridad y control en situaciones de emergencia. Es evidente que la negación y el pánico son dos elementos emocionales que afectan nuestro juicio a la hora de educarlossobre los terremotos  

Crear conciencia sísmica implica aceptar que el proceso, antes o durante un temblor, va a generar mucho miedo, incertidumbre y vulnerabilidad. Reacciones normales ante un fenómeno aterrador donde, no solo tiembla la tierra, sino que también tiemblan nuestras emociones.

Lista de recomendaciones:

1. Reconocer que el tema de los terremotos produce sentimientos intensos de miedo, incertidumbre y vulnerabilidad

2. Crear conciencia sísmica implica también aceptar todos los temores y emociones negativas que acompañan el proceso

3. Demuestre empatía ante las emociones y reacciones que puedan generar estas experiencias en sus hijos y otros familiares.

4. Involucre a su hijo desde pequeño en la preparación y planificación ante terremotos, desde ayudar a anclar muebles en las paredes, hasta actualizando los planes familiares y el contenido de las mochilas de emergencia.

5. Planifique y practique. Mientras más lo hagan juntos, más aumentará la posibilidad que reaccione como esperado ante una emergencia sísmica.

6. La mayor seguridad que va a experimentar su hijo durante un terremoto es la que usted le va a proyectar con su control y liderazgo.

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