Christa von Hillebrandt-Andrade

Punto de Vista

Por Christa von Hillebrandt-Andrade
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Terremotos y tsunamis en tiempos de COVID-19

Hoy sábado 2 de mayo fuimos nuevamente hamaqueados por un fuerte temblor, esta vez de magnitud 5.4.  No fue lo suficientemente grande para generar un tsunami, pero sí daños significativos.  

El Servicio Geológico de los Estados Unidos había indicado que un temblor de esta magnitud tenía una posibilidad de ocurrencia de un 20%.   Aunque pronosticado, no deja de causar ansiedad, especialmente en tiempos de COVID-19.  

Las órdenes de mantenernos en casa y de distanciamiento social pueden crear confusión con las acciones de respuesta para un terremoto y tsunami, que justamente nos pueden obligar a salir de nuestros hogares y buscar refugio.   

Reconociendo esta aparente ambigüedad, en el marco del Sistema de Alerta de Tsunamis y Otras Amenazas Costeras para el Caribe y Regiones Adyacentes de la UNESCO, hemos desarrollado unas guías de respuesta atemperadas a esta realidad. Estas mismas guías han sido adaptadas al Pacifico, Océano Índico y el Mar Mediterráneo que también confrontan esta misma necesidad: proteger la vida durante terremotos y tsunamis minimizando el contagio.

Afortunadamente, los servicios de alerta tanto del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacifico (en Hawaii), el Centro Nacional de Terremotos del USGS (en Colorado) y la Red Sísmica de Puerto Rico en Mayaguëz han mantenido sus operaciones 24/7. También siguen en funcionamiento la mayoría de las estaciones sísmicas y mareográficas que permiten la rápida detección y alertamiento.  

Si las autoridades le aconsejan desalojar debido a un tsunami o terremoto u otra emergencia, siga el consejo de desalojo. Las órdenes de desalojo de emergencia deben anular los requerimientos de COVID-19 de permanecer en el hogar.

Sin embargo, es importante recordar que el público siempre debe seguir pendiente a las señales de naturales de tsunamis como pistas de respuesta. Es decir, una sacudida muy fuerte o de larga duración, un cambio repentino del nivel del mar o un fuerte rugido mar son señales de un posible terremoto y se debe auto desalojar lo más rápido posible una vez que termine el terremoto.

Si uno tiene que desalojar, póngase la mascarilla y agarre la mochila de emergencia y muévase a un terreno más alto inmediatamente.  Ante la situación de COVID-19, además de su contenido habitual, las mochilas deben incluir pañuelos desechables, desinfectante de manos a base de alcohol, toallitas desinfectantes y mascarillas. 

El público debe tratar de seguir todos los consejos de higiene relacionados con COVID-19, como los relativos al uso de máscaras faciales, así como a estornudar o toser en pañuelos desechables, evitando el contacto directo con las personas y mantener el distanciamiento físico siempre que sea posible.  Sí, esto significa que no podemos dar ese abrazo terapéutico a personas fuera de nuestro hogar.  

Tan importante es quelas personas que necesitan desalojar, desalojen, como las que no se encuentren en una zona de desalojo de tsunami, continúen refugiándose en el lugar en que están para evitar la exposición innecesaria al COVID-19. 

Los planes para las áreas de asamblea de tsunami y los refugios también necesitan ser revisados para tener en cuenta las necesidades de distanciamiento físico y aislamiento médico relacionados con COVID-19.

Según el USGS, la actividad sísmica seguirá en el área Sur. Aunque la mayor probabilidad está en que los temblores sean de menor magnitud, existe la posibilidad que en el sur y en otros lugares de Puerto Rico ocurra un evento mayor. En tiempos de COVID-19 es importante reevaluar nuestros planes de emergencia.  La seguridad inmediata de la vida es lo más importante.

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