Albert Grajales

Tribuna Invitada

Por Albert Grajales
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Terrorismo y el desafío la seguridad pública

Es muy asombroso que, a pesar de las nuevas tecnologías en contra del crimen, de personal policial bien preparado y de una ciudad post traumática como lo es Nueva York, haya personas que desafían la seguridad pública para enviar un mensaje de terror. Esto se debe al patrón de delitos que nos arropa, cuyo modo de operar es simplemente desafiar la seguridad pública.

Desde mi punto de vista de un oficial de inteligencia expondré las consecuencias de los constantes desafíos terroristas que tienen los Estados Unidos y cómo los recientes ataques en Nueva York y Nueva Jersey crearon un estado de inestabilidad.  ¿Aprenderemos de nuestros errores?

Hemos visto un aumento de asaltos y robos a mano armada en los Estados Unidos, sin dejar atrás a Puerto Rico, en los que los sospechosos desafían a las autoridades exponiendo su identidad durante un acto criminal. La mayoría de los establecimientos de negocios cuenta con cámaras de seguridad, pero a estos individuos no les importan que sus rostros sean grabados. Vemos la frialdad con la que cometen sus delitos y en algunas ocasiones lo hacen con calma. ¿Acaso es que ellos no creen que serán capturados por nuestro sistema de seguridad pública algún día o simplemente no les importa?

El terrorismo, como todo delito contra la ciudadanía, analiza los patrones criminales de otros delitos con el fin de establecer su plan operacional.  Los terroristas han notado que el desafío ante las autoridades ha ido en aumento y que las investigaciones policiacas no dan abasto para aplicar la ley en todos los delitos.

Lamentablemente, vivimos ante un desafío o simplemente un sentido de inmoralidad de parte de estos sujetos. El Estado Islámico (acrónimo en inglés ISIS) está motivando de forma directa o indirecta a sus lobos solitarios o células durmientes a actuar de cualquier manera posible, desafiando la seguridad y las autoridades en los Estados Unidos, Canadá, y Europa, entre otros. Pero su mira central son los Estados Unidos y sus territorios.

Con sus actos terroristas de menor o mayor escala creará una inestabilidad colectiva psicológica para ver las reacciones y los patrones generales de nuestras autoridades, a fin de establecer un plan genial de un ataque de gran magnitud.  Analistas y consultores de inteligencias han expresado que, además de los desafíos y atentados en el suelo americano por individuos o por grupos terroristas, los enemigos observan cierta vulnerabilidad en la nación norteamericana debido a la carrera presidencial de los candidatos estadunidense, en la que ambos reflejan incredibilidad ante sus constituyentes.  

Lógicamente, Amn al-Kharji  (inteligencia foránea de ISIS) verá a un electo presidente de los Estados Unido con problemas serios ante la nación.  Un líder con serios problemas equivale a una nación frágil, según las perspectivas y estrategias del Estado Islámico.

De esto seguir así, lamentablemente veremosmás actos  de terror en nuestro suelo americano y más aún cuando los grupos terroristas se entrelazaran con otras organizaciones criminales por motivos estratégicos y no por credo.

Los expertos en inteligencia auguran la victoria de los Estados Unidos y sus aliados en Mosul, Iraq, eje central del Estado Islámico, pero se teme que ellos se dispersen en Europa y Estados Unidos para fortalecer e instruir a sus células con el fin de seguir haciendo daño. Al Queda espera estos resultados para establecer su posición de liderazgo y reclamar su califato. 

¿Qué podemos hacer? Por el momento tenemos que apoyar y cooperar con las autoridades en la lucha en contra del crimen. Si ven a un acto criminal de cualquier clase, denúncienlo a las autoridades. No podemos pelear con un monstruo con influencias internacionales si el monstruo interno llamado criminalidad va marcando su territorio.  Acuérdense de que toda bacteria aprovecha la debilidad del cuerpo para tomar territorio y así es el terrorismo.  La corrupción gubernamental y privada, el crimen organizado, la delincuencia en general y la economía afectada sirven de alfombra roja a las organizaciones terroristas. ¡No seamos víctimas!

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