Fernando Cabanillas

Consejos de cabecera

Por Fernando Cabanillas
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Tintes y cosméticos: menos es más salud

Todos los días millones de personas se tiñen, alisan o lavan el cabello con champús y se aplican cosméticos en la cara. ¿Cuántos se han cuestionado si estos productos son confiables? 

Hace pocos días, una señora me paró en el pasillo para hablarme del nuevo libro que acabo de publicar. Aprovechó para entregarme unos artículos donde se comentaba la existencia de cancerígenos en los cosméticos, y me pidió que escribiera acerca de eso. Algunos de esos artículos contenían errores tales como alegar que los desodorantes causan cáncer de seno debido a su contenido de parabeno. Ahí me percaté de la necesidad de dejar las cosas claras, porque mucho de lo que se está publicando es puro sensacionalismo.   

Al comenzar a revisar este tópico, lo primero que me llamó la atención fue un dato muy importante: la industria de productos de belleza está pobremente regulada en los Estados Unidos. Según la ley, y contrario a lo que ocurre con las medicinas, para mercadear los cosméticos no se requiere previa aprobación de la FDA. Esa agencia no demanda pruebas específicas para demostrar la seguridad de los ingredientes de esos productos. En general, un fabricante puede usar cualquier ingrediente en la formulación de su cosmético, siempre que lo considere “seguro bajo las condiciones de uso habituales”, lo cual significa que están por la libre.

En los últimos meses, hemos presenciado el retiro del mercado de varias medicinas por parte de la FDA, debido a que estaban contaminadas con cancerígenos. Sin embargo, esa agencia no está autorizada para ordenar retiros de cosméticos. Por tanto, los retiros del mercado son acciones voluntarias tomadas por los fabricantes para eliminar productos que representan un peligro. No obstante, la FDA sí está autorizada para conducir muestreos con el fin de evaluar la presencia de impurezas en los cosméticos. Como resultado de ese ejercicio, han identificado varios lotes de productos tales como talco y colorete contaminados con asbesto, un admitido cancerígeno, causando el retiro voluntario exclusivamente de esos lotes. Pero lo que no nos explican es si todos los lotes en el mercado han sido muestreados. Si ese no es el caso, entonces nos están haciendo un flaco servicio al retirar solo aquéllos en los que han hallado contaminantes.

Hace poco llegó a mis manos un artículo científico recién publicado por la Dra. Carolyn Eberle de la Universidad de North Carolina, que contenía datos muy sorprendentes. Comienza el articulo señalando que en los Estados Unidos, la incidencia de cáncer de mama en las mujeres negras está aumentando y la frecuencia de este tumor ya se está acercando a las cifras de las mujeres blancas, que son las más altas. Entre las explicaciones potenciales de este fenómeno,están los artículos para el cabello tales como tintes y alisadores químicos, los cuales contienen más de 5,000 sustancias, algunas de ellas cancerígenas. Los resultados de investigaciones previas en cuanto a la asociación de tintes para el cabello y el riesgo de cáncer de seno habían sido inconsistentes. No obstante, la mayoría de esos estudios se habían limitado a mujeres blancas. El estudio de la Dra. Eberle es valioso por dos razones. Primero, es una investigación prospectiva en 46,709 mujeres. Tanto su carácter prospectivo como el enorme número de sujetos tienen gran peso científico. Segundo, incluyó tanto a mujeres blancas como negras.

En su estudio, la Dra. Eberle determinó que el uso de tintes de pelo por mujeres negras se asoció con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de seno en comparación con mujeres blancas. El uso de estos tintes se asoció con un impresionante aumento de 45% en riesgo en las negras, comparado con un insignificante 7% en blancas. Además de esto, encontró también que, a mayor frecuencia de aplicaciones de estos tintes, mayor riesgo. En mujeres negras que usaron tinte una vez al mes, o cada dos meses, el riesgo aumentó a un 60%. No queda claro si esta diferencia se debe a una mayor susceptibilidad de las negras a algún cancerígeno en los tintes, o quizás a una diferencia en el tipo de tintes que usan, pero quedó claro que el mayor riesgo no se debía a una diferencia en el color del tinte. Otro dato curioso es que los tintes semipermanentes no mostraron ninguna asociación significativa con cáncer de mama, ni en blancas ni en negras. 

Los alisadores químicos modernos están basados en queratina y contienen formaldehído, un reconocido cancerígeno. El uso de estos, tanto en blancas como en negras, se asoció con un 18% de aumento en riesgo, pero si lo aplicaban frecuentemente (más de cuatro veces al año), ese riesgo aumentó a 31%. 

Una sudafricana negra, Zozibini Tunzi, entró al concurso Miss Universo 2019, pero antes de ingresar, sus amistades le advirtieron que debía cambiar su look, si pretendía al menos llegar a las finales. Ella decidió participar exhibiendo su cabello corto, color natural y al estilo afro. Anteriormente, reconoció que acostumbraba a alisarse el cabello, pero se propuso probar que eso era innecesario, y sin adulterar su cabello ganó el primer lugar. De esa forma logró demostrar que si tienes el cerebro y la determinación, ni el color del cabello ni la textura son lo más importante. Ahora tenemos una Miss Universo que es una verdadera “hija talentosa” en todo el sentido de la palabra: inteligente, negra, con cabello de color natural, libre de alisado… y con un menor riesgo de cáncer de mama.

Les ofrezco cuatro consejos de cabecera:

1- Si eres negra, evita el uso de tintes permanentes para el cabello. Si no puedes soportar el color de tu cabello entonces usa tintes semipermanentes que son menos peligrosos. Si no estás segura si eres blanca o negra, entonces no sé qué aconsejarte.

2- Si usas alisadores de pelo, utilízalos con la menor frecuencia posible, no más de cuatro veces por año.

3- Coma ajo y sofrito. Puede ayudar a disminuir el riesgo de cáncer de mama.

4-    Y a los racistas que se burlan de Miss Universo 2019, múdense a suelos trumpistas. Allí se sentirán más a gusto, pero les advierto que los “rednecks” podrían aplicarle una fuerte dosis de su propia medicina. 

Ya está a la venta el segundo libro del Dr. Cabanillas: “Consejos de Cabecera 2. Prevenir y Tratar: Alimentos y vitaminas contra el cáncer”. Lo consigue en Auxilio Centro de Cáncer, en la Farmacia del Auxilio Mutuo y en la mayoría de las principales librerías. Los ingresos generados son donados al programa “Adopta un paciente”, destinado a ayudar a aquellos enfermos que no cuentan con suficientes fondos para pagar los deducibles de exámenes médicos.


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