Gustavo Marín

Punto de vista

Por Gustavo Marín
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Tocó el timbre para el sistema Montessori público

En nuestras escuelas cuando toca el timbre todo el mundo sabe cuál es su tarea y procede a ejecutar para que la comunidad escolar funcione bien.  Tocó el timbre para nuestras escuelas públicas Montessori, para la Ley 277, que se aprobó con el fin de fortalecer la Secretaría Auxiliar de Educación Pública Montessori. 

En el 2018 nació, como esfuerzo comunitario, la Ley 277. Como gestión del trabajo de la comunidad Montessori en todo nuestro archipiélago boricua surgió un estatuto que asegura la autonomía de la Secretaría Auxiliar de Educación Montessori (SAEM), con el fin de asegurar el buen funcionamiento del proyecto en escuelas públicas del país. Los cuerpos legislativos dejaron a un lado las diferencias de partidos e ideologías para finalmente reconocer la importancia de defender esta opción educativa Montessori. Ahora, este modelo educativo excelente, antes solo accesible al sector privado, está al alcance de todos en campos y pueblos de nuestra isla. 

¿Qué nos hace falta ahora? Recursos y autonomía. Que la ley cobre vida y sea valorada por el Departamento de Educación para que la SAEM cuente con la autonomía y los recursos para atender las diferentes etapas del desarrollo en las actuales 53 escuelas Montessori, y que también pueda colaborar con las escuelas que cada año se van integrando a esta transformación. 

¿Qué quiere decir autonomía del programa? En realidad, es muy sencillo: que las decisiones educativas y administrativas de nuestras escuelas públicas Montessori sean tomadas por aquellas personas que dominan y conocen bien el modelo. En Vieques han nacido tres escuelas públicas Montessori. Nosotros, los padres, damos fe del beneficio que ha sido para nuestros hijos. No queremos perder lo que hemos logrado.  Este modelo y ofrecimiento no hubiese sido posible sin el trabajo arduo de las personas que han laborado por años en el proyecto y en la naciente Secretaria.

Contrario a lo que exige la ley, la secretaría auxiliar no tiene personal; necesita con urgencia poder reclutar el personal de confianza y capacitado en estas áreas para responder a las necesidades de este creciente proyecto. Se necesitan tan sólo cuatro especialistas. ¡Esta es una inversión muy pequeña para un gran proyecto!

Tocó el timbre para una ley aprobada hace ya nueve meses. ¡Tocó el timbre para Montessori público!  Es hora de cumplir y de garantizar que este sistema educativo pueda trabajar de forma armoniosa. ¡Puerto Rico, sigamos dando cátedra de los procesos verdaderamente democráticos! 

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