José Vargas Vidot

Punto de vista

Por José Vargas Vidot
💬 0

Toda violación es a la fuerza

Seguimos anocheciendo sangre y amaneciendo lágrimas, la tristeza adquiere protagonismo permanente. Recita un parte de prensa que la fuerza le siguió ganando el partido a la prudencia, nos cuenta que han ingresado “17 querellas de violaciones a la fuerza”, y como para asegurar que esta oración no carezca de predicado, esto representa un aumento de nueve violaciones más, comparadas con la misma fecha, pero en 2016.

Violaciones a la fuerza, nos explica quien lo explica, como si existieran otros tipos de violación. Toda violación es a la fuerza, somos violados y violadas cuando se instalan en la política, culturas de derroche que nos llevan a la quiebra, nos violan a la fuerza cuando  a cambio de reconstruir una plaza que no necesita reconstrucción, embrollamos el futuro para que un funcionario electo se fosilice en su moderna pirámide llamada alcaldía.

Somos violados cuando los viejos viven en la incertidumbre de perder su mísero retiro, cuando se le niegan medicamentos a miles de personas amparándose en el más cruel criterio que pudiera mediar en la medicina, la codicia de compañías que violan a la fuerza la salud del pueblo vendiéndoles esperanza vestida de tarjeta de plástico. Violan a la fuerza los que con la excusa de detener el crimen aprietan el cuello del pobre, tipificando como delito la pobreza. Observe dónde se realizan la mayor cantidad de bloqueos de tránsito y conteste si hay balance entre los lugares en los que reside la clase media y media baja y compárela con los lugares de alto poder económico.

Sí, toda violación implica fuerza y si no se da cuenta, pregúnteles a las víctimas de un crimen llamado consumismo y su monaguillo el crédito. Violación a la fuerza es cuando usted recibe una notificación de Hacienda advirtiéndole que un error matemático le hace a usted acreedor de una gran deuda que momentos antes no existía y que, por mágica violación y fuerza, siempre el error favorece al gobierno y lo exprime a usted. Diga si no es una violación a la fuerza que, de momento y amparado en el chiste de la reforma laboral, su patrono le despide para luego reemplearle en condiciones desventajosas justificado con algún tipo de truco “legal”, entiéndase fuerza.

Los fenómenos que perturban el orden social como la deambulancia, las adicciones problemáticas, los suicidios, las alteraciones de la salud emocional del pueblo y otras no son el resultado de una sola y única razón, estos fenómenos son el resultado de políticas insensibles, de acciones que ignoran las repercusiones, del cansancio intelectual de quienes se repiten a sí mismos en posiciones que requieren fresca creatividad pensada desde el amor solidario.

Violamos a la fuerza cuando ante todas las violaciones, nos escondemos en la complicidad del silencio. Y lo que es dolor en las noches de sangre,  en la mañana es solo una noticia.

…Entre estos casos se encuentra el de un hombre que violó a su hijastra en Puerto Nuevo, a la fuerza.

Otras columnas de José Vargas Vidot

domingo, 20 de octubre de 2019

La política que mata a Puerto Rico

El senador José Vargas Vidot plantea que la ausencia de una política centrada en el ser humano y no en la improvisación y el poder, mata.

💬Ver 0 comentarios