Miguel Romero

Tribuna Invitada

Por Miguel Romero
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Transparencia para transformar el sistema público de educación

El pasado 13 de agosto comenzó el nuevo año escolar para los estudiantes de nuestro sistema público de enseñanza. Más allá de las historias que a veces parecen repetirse año tras año, como la contratación tardía de maestros y la condición de un sinnúmero de planteles escolares, este será un año escolar de definición fundamental para nuestra educación pública.

La entrada en vigor de la nueva Ley de Reforma Educativa (Ley 85-2018) y el comienzo de la iniciativa de nuestra administración de las Escuelas Alianza pueden significar un cambio positivo y esperanzador para quienes constituyen el centro de nuestro sistema de educación: los estudiantes.

Recién visité la primera Escuela Alianza establecida bajo dicha ley, a cargo de la entidad comunitaria sin fines de lucro Boys and Girls Club de Puerto Rico, la cual me llenó de optimismo y esperanza de que una mejor educación para nuestros niños y jóvenes puede dejar de ser un sueño y convertirse en una realidad. Tanto las facilidades físicas, que invitan al aprendizaje, como su facultad y dirección, sumamente motivados, brindan la seguridad de que los niños que allí estudien tendrán las herramientas académicas y el apoyo de la comunidad escolar para salir adelante. Esta escuela, adyacente al residencial Ernesto Ramos Antonini y a la comunidad de Villa Prades -donde residí y estudié durante mi infancia- establecerá los parámetros a seguir por subsiguientes planteles que se establezcan bajo este nuevo modelo educativo.

Por otro lado, en el Municipio de San Juan, el modelo de las Escuelas Alianza puede ser una oportunidad que debemos considerar adoptar para fortalecer y ampliar el ofrecimiento de nuestro Sistema Educativo Municipal. En alianza con el Departamento de Educación estatal, el Municipio puede co administrar escuelas públicas en San Juan, bajo el Sistema Educativo Municipal, sin tener que asumir el impacto del costo total en las arcas municipales. De esta forma, podemos fomentar el mejoramiento de nuestras escuelas públicas en la ciudad capital, implementando de forma más económica y eficiente el modelo educativo municipal, cuyos resultados positivos están más que probados.

Nuestra ciudadanía va a observar y vigilar, hasta con cierto escepticismo, todos los cambios y nuevas iniciativas que se estarán implementando durante este y los próximos años. No es para menos, se trata de una nueva realidad para la educación pública de nuestros niños y jóvenes luego de décadas de promesas incumplidas. La transparencia y la fidelidad a los principios educativos básicos serán clave para el éxito del modelo de las Escuelas Alianza; al igual, que la atención prioritaria que deberemos dar al resto de las escuelas públicas que permanezcan bajo la administración del Departamento de Educación. Estoy convencido de que mejorando nuestra educación, transformaremos a Puerto Rico.

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