Albert Grajales

Tribuna Invitada

Por Albert Grajales
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Trump y el mundo del espionaje

El presidente Donald Trump ha recibido críticas por su perspectiva sobre los servicios de inteligencia de los Estados Unidos y el espionaje foráneo que pueda afectarnos.    Compartiré en este foro el punto de vista de un oficial de inteligencia sobre los comentarios y acciones del presidente Trump.

En mis años de servicio nunca he visto tanta incertidumbre desde el famoso caso de Watergate, en los años setenta.  Pero esto surgió desde las pasadas campañas electorales donde Trump acusaba a Hilary Clinton por el mal uso de correos electrónico en su cuenta personal con información sensitiva. La candidata Hilary acusaba a Trump por su simpatía con el alto líder de Rusia, Vladimir Putin. Desde entonces pudimos ver a una inteligencia nacional perjudicada por sus credos políticos en un hecho histórico donde empezó con la división de los expertos en asuntos de inteligencia y su credo político.  

Ante estas circunstancias, el ahora presidente Trump empezó a dudar de la comunidad de inteligencia al no seguir con ciertos protocolos de asesoramiento diarios a la oficina del presidente.  También es la primera vez que un presidente ataca fuertemente a saliente director de inteligencia nacional, James Clapper, por discordancias estratégicas. Usualmente puede pasar, pero no tan rápido como en este caso.

Trump, en un intento de sanar las heridas en el mundo de inteligencia y de espionaje, nombró a su gabinete al ex senador republicano Mike Pompeo como el nuevo director de la Agencia Central de Inteligencia (por sus siglas en inglés, CIA) donde tuvo apoyo mayoritario. Pero su selección de su asesor de asuntos de la seguridad nacional no ha corrido con la misma suerte. El general retirado Michael Flynn tuvo que prestar su renuncia por asuntos no muy claros con su relación con el país de Rusia, más hizo unos comentarios negativos controversiales étnicos. Flynn está solicitando inmunidad para testificar en la Cámara y el Senado del Congreso para aclarar ciertas cosas como las rusas influencias en la campaña presidencial, su relación previa personal-profesional, y donde se cree que violó un protocolo del departamento de estado federal en el que representaba a un gobierno foráneo. No podemos descartar el posible espionaje ruso, entre otras cosas. Sin embargo, por ahora el FBI no ha querido indicar si lo tomarán en consideración para su petición de inmunidad. 

Entiendo que el presidente Trump tiene muchas ideas buenas en los asuntos de seguridad nacional y de seguridad pública, pero su forma de expresión no ha sido efectiva. Sus asesores de casa blanca están fallando.  Encima de esto vemos al presidente acusando a la pasada administración del presidente Obama de espionaje electrónico en su pasada campaña. Estas cosas no se comentan públicamente.  Yo he aprendido que en el mundo de la inteligencia no se comenta hasta que la información sea concreta y sobre todo a quien se dice si es necesario.

Hoy en día vemos a una comunidad de inteligencia luchando por establecer orden y apoyo, vemos a los comités de inteligencia de la Cámara y Senado tratando de aclarar los asuntos que ponen en riesgo nuestra seguridad nacional y vemos que hay más desinformación que información.   Lo más importante de todo esto es sacar de las líneas partidistas la seguridad nacional porque nos está haciendo mucho daño y de manera colectiva.  Lo que se supone sea información viable y concreta para el público se ha regado como un mal bochinche político. El público no ha escuchado tanto la palabra espionaje como en estos tiempos y no de la forma patriótica. 

El público americano seguirá desconfiando del gobierno, sea quien esté en poder.  Lo triste de todo esto es cuando el gobierno quiera implantar unas medidas de seguridad los constituyentes lo podrán en duda. Que mejor ejemplo como las medidas de las restricciones actuales para evitar la entrada en los Estados Unidos de emigrantes de algunos países del medio oriente afectado por el terrorismo.  Entiendo que la manera que se explicó esta medida fue inapropiado y cruel, pero es necesaria.  El estado islámico pronóstico sobre esto.   También tenemos la opinión internacional donde nuestra imagen se refleja como inestable y dudoso. En donde nuestros aliados se sientan inseguros y nuestros enemigos en victoria.  El gobierno de los EEUU no tiene mala sangre con Rusia, pero sí con el presidente Putin, porque en el pasado fue un oficial de la KGB de la antigua Unión Soviética y su modo de operar la inteligencia no ha cambiado. Siempre será un espía en su corazón.  

Concluyo que nuestra seguridad nacional pudiera estar en conflictos y en peligros debido a toda está bola de nieve que se ha ido incrementando de manera descontrolada que fue iniciado por un mal manejo de información de inteligencia manejado por intereses particulares de fanáticos políticos con acceso privilegiados.

Hay que parar de cruzar las líneas, que los políticos trabajen en la política y que los oficiales de inteligencia trabajen en inteligencia.  El espionaje es un juego peligroso y solo es para profesionales expertos. 

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martes, 7 de agosto de 2018

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