Fernando Cabanillas

Tribuna Invitada

Por Fernando Cabanillas
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Una infección oral, ¿causa del Alzheimer?

A primera vista, los resultados del estudio me parecieron absolutamente inverosímiles. 

Es cierto que desde niños nuestros padres nos inculcaron la importancia de la higiene oral, pero jamás hubiesen sospechado las ramificaciones e implicaciones que esto podía tener. 

Un grupo de 13 investigadores provenientes de varios centros de EE.UU., Europa, Australia y Nueva Zelanda unieron fuerzas para investigar el posible rol de una bacteria como causante del Alzheimer. Esta bacteria habita en la boca y puede causar una infección en las encías llamada periodontitis. Su nombre es Porphyromonas pero llamémosle simplemente Porphy. 

Mi primera reacción fue de escepticismo total. No podía creer que una bacteria en las encías causara el Alzheimer, pero a medida que fui leyendo el artículo, me parecía cada vez más convincente. ¿Como llegaron a esta conclusión? Les explicaré paso a paso, pero antes, algo de trasfondo. 

El estudio, recién publicado en Science Advances, tiene sus raíces en los años 90, cuando un psiquiatra de nombre Stephen Dominy, de la Universidad de California, trataba a pacientes de Alzheimer infectados con VIH. Él se percató, como ya he comentado anteriormente, de que el tratar el VIH con drogas antivirales mejoraba la demencia. Esto despertó su interés en el tema de las infecciones y su relación con el Alzheimer. Eventualmente abandonó la psiquiatría para fundar una compañía dedicada a desarrollar una cura para el Alzheimer.

Existían estudios previos que involucraban a las bacterias bucales con el Alzheimer. Por ejemplo, un estudio taiwanés descubrió que las personas con un historial de 10 años o más de periodontitis crónica eran 70% más propensas a desarrollar Alzheimer. Pero qué vino primero, ¿el huevo o la gallina? ¿La demencia del Alzheimer causa el descuido de la higiene oral o la pobre higiene oral causa el Alzheimer? Otro estudio ha encontrado que personas con Alzheimer y periodontitis experimentan un más rápido deterioro en su demencia. 

Hay un tercer estudio que ha demostrado que la bacteria Porphy de la boca se puede encontrar en el cerebro de pacientes con Alzheimer. ¿Cómo llega hasta ahí? La hipótesis es que gana acceso desde las encías a la sangre y eventualmente se aloja en el cerebro. Inesperadamente, esa bacteria también se ha implicado en el origen de otras condiciones serias como la enfermedad coronaria, pues también se ha encontrado en las arterias de lamayoría de pacientes con esa enfermedad. 

El estudio hecho por el Dr. Dominy comenzó por confirmar la presencia de esa bacteria en el cerebro de pacientes que habían muerto con Alzheimer. No solo pudieron confirmarlo, sino que también evaluaron otro aspecto importante que hasta ahora no se había examinado: la presencia en el cerebro de dos proteínas tóxicas producidas por la misma bacteria. El “sello” que caracteriza y distingue el Alzheimer es la acumulación excesiva de unas placas que contienen la proteína beta amiloide.  En su configuración normal, la proteína beta amiloide funciona para proteger nuestro cerebro de infecciones, pero la bacteria Porphy ha desarrollado una estrategia muy inteligente para derrotar esa defensa. ¿Cómo lo hace? Pues resulta que produce otras proteínas cuyo rol es “pelear” con la beta amiloide normal y picarla en pedazos. Al picar la beta amiloide, no solo la inactiva como defensa antimicrobiana, sino que también forma una madeja de esa proteína que se deposita en el cerebro. Estos depósitos son los que forman las placas de amiloide en el cerebro tan características del Alzheimer, sumamente dañinas debido a su capacidad de destruir las neuronas.

Sin embargo, nada de eso constituye prueba fehaciente de que la bacteria causa la enfermedad. Por esa razón, el estudio no terminó ahí. El próximo paso para demostrar la relevancia de la bacteria oral como causante del Alzheimer, fue infectar las encías de ratones. Al hacerlo,  encontraron no solo que esa bacteria se iba al cerebro, sino que también desencadenaba los cambios típicos de la enfermedad, con placas de beta amiloide y todo lo demás. 

La periodontitis es muy común. En EE.UU., un 42% de adultos padece de esta enfermedad. Se preguntarán ustedes como es que una infección tan común puede causar Alzheimer, que se observa en solo 20% de los adultos de sobre 70 años. Si fuera cierto que lo causa, evidentemente debe haber alguna explicación para esto. Sabemos que existen al menos once diferentes cepas de esa bacteria con diferentes grados de virulencia. Es factible que solo algunas de estas cepas sean capaces de causar Alzheimer.

Algunos científicos no están del todo convencidos. El doctor Robert Moir, de la Universidad de Harvard, ha dicho: “Estoy totalmente de acuerdo con la idea de que este microbio podría ser un factor contribuyente. Estoy mucho menos convencido de que sea la causa de la enfermedad de Alzheimer”. En otras palabras, quizás no sea la única causa, pero puede ser gran parte del problema.

¿Y qué hacer ahora con toda esta información? El primer pensamiento que le viene a uno a la cabeza es tratar la periodontitis, pero sabemos de antemano que esa bacteria es muy difícil de erradicar con antibióticos.  Por tanto, el equipo del Dr. Dominy ha desarrollado un nuevo medicamento que no ataca la bacteria en sí, sino que inhibe las proteínas tóxicas producidas por la bacteria, que son las malas de esta película. En estudios con ratones, este fármaco fue capaz de  reducir la producción de placas de amiloide. Ya han comenzado los estudios clínicos en humanos y los resultados preliminares indican, no solo una excelente tolerancia, sino que los primeros nueve pacientes tratados han demostrado una mejoría en su condición, según el Dr. Dominy. Se intenta en un próximo estudio tratar a 500 pacientes con Alzheimer. Ese estudio, que esperamos ansiosamente, comienza en las próximas semanas.

Le deseamos mucho éxito al Dr. Stephen Dominy en su búsqueda de la cura del Alzheimer con este fármaco. Esperamos que pueda completar el estudio pronto… pero cuídese Dr. Dominy de que en el ínterin Porphy no le ataque. Y mientras tanto, a lavarse bien la boca y usar hilo dental todos los días. 

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