Fernando Cabanillas

Consejos de cabecera

Por Fernando Cabanillas
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¿Un antiséptico que causa cáncer?

Estaba en una conferencia médica y el orador invitado hablaba acerca del reciente aumento en cáncer de colon en personas menores de 50 años, un hecho bien conocido. Ya estaba tornándose aburrido cuando de momento dijo algo que me sacudió. Se trata de un aditivo común, el triclosán, que él piensa podría ser la explicación para el cáncer de colon en jóvenes. Este producto es un desinfectante presente en muchos artículos, incluyendo cremas dentales, enjuagues bucales y hasta curitas. Se preguntarán ustedes cómo es que un desinfectante puede causar cáncer de colon y, además, ¿por qué en jóvenes? 

El triclosán es un químico utilizado como antimicrobiano en más de 2,000 productos de consumo diario. Tan universal es su presencia, que se detecta en la orina de 7 de cada 10 estadounidenses. Este compuesto es capaz de eliminar las bacterias causantes de la gingivitis, una infección de las encías. La cantidad de triclosán en algunos productos es considerable. Nadie se había cuestionado qué sucede cuando ese producto llega al intestino, hasta que el Dr. Haixia Yang de la Universidad de Massachussets decidió explorar este asunto. Sus hallazgos fueron preocupantes. Comenzó por añadirle triclosán a la dieta de unos ratones administrando una concentración baja a la mitad de los animales y a los otros les dio una dosis alta. Luego midió la concentración de ese químico en la sangre de los ratones. Las concentraciones detectadas fueron muy similares a las registradas en la sangre de voluntarios humanos.

Luego administraron el triclosán en dosis bajas por tres semanas, y encontraron que causó inflamación del colon. Cuando hicieron este mismo experimento en ratones criados en un ambiente libre de gérmenes, cuyos intestinos eran estériles, el añadir triclosán no produjo inflamación en el colon. Esto le sugirió que la inflamación observada en el colon era mediada a través de las bacterias de la flora intestinal.

Como próximo paso decidió investigar ratones con colitis ulcerosa y le añadió triclosán a su dieta en dosis muy bajas. El trastorno de la colitis se agravó todavia más. Sabemos que esa enfermedad se asocia con un riesgo más alto de lo normal de desarrollar cáncer de colon. Por tanto, el último paso en su experimento fue administrar triclosán a ratones con cáncer de colon causado por colitis ulcerosa. Sorprendentemente, el triclosán no solo aumentó el número de tumores malignos, sino que tambien aumentó el tamaño de los tumores.

¿Cómo lo hizo? La contestación a esta pregunta es todavia más interesante. Con el fin de explorar ese mecanismo, el investigador estudió el impacto de la exposición a triclosán en la flora intestinal. Después que los ratones fueron tratados con triclosán por tres semanas, no hubo ningún cambio en la cantidad total de la flora intestinal. Sin embargo, tanto la diversidad como la composición de los microbios que componen esa flora se afectó. Sabemos de antemano que estas características son de importancia crítica para el buen funcionamiento del cuerpo. Una flora poco diversa afecta el sistema inmune negativamente. También hay algunas bacterias que son favorables y otras desfavorables. Después de consumir triclosán en su dieta, el microbio conocido como “B. infantis”, disminuyó en un 30%. Este dato es importante porque esa bacteria tiene efectos favorables para combatir la colitis. Todos esto no debe sorprendernos ya que triclosán es un desinfectante capaz de matar bacterias.

Los resultados de estos experimentos parecen estar imitando lo que sucede luego de la exposición de humanos a triclosán. Aunque no siempre lo que ocurre en animales refleja lo que sucede en humanos, estos datos son convincentes en términos del potencial cancerígeno del triclosán y no debemos ignorarlos. Lo que hace falta ahora es un estudio que correlacione el nivel sanguíneo de triclosán en los humanos con la diversidad y composición de su flora intestinal. 

Y ahora, movámonos al tema de por qué este compuesto puede haber causado cáncer de colon en personas menores de 50 años. Pues resulta que triclosán se introdujo al mercado precisamente hace 50 años. ¿Tendrá esto que ver con el hecho que cada vez observamos más este cáncer en personas menores de 50? Todo esto es especulación, pero debemos tomarlo en serio y la FDA debiera tomar cartas en este asunto. Si no es un compuesto tan necesario, ¿no sería mejor prohibirlo? Ya lo hicieron en los jabones líquidos, porque no añade nada a la excelente actividad antibacteriana del jabón por sí solo.

Mientras tanto, ¿qué debemos hacer? Por el momento yo recomiendo que no usen crema dental ni enjuagues bucales con triclosán. Claro está que, si usted se está tratando para gingivitis, debe discutir este problema con su dentista. Ya la marca Crest removió el triclosán de sus productos, pero todavía hay otra muy popular que lo usa. ¿Cómo sabe uno si un producto contiene triclosán? Vayan al tubo de la pasta de dientes o enjuague bucal. Examine los ingredientes activos. Si triclosán está entre ellos, yo personalmente lo echaría a la basura y compraría otro producto. 

El triclosán es casi omnipresente en productos higiénicos, incluyendo detergentes para lavar ropa. Si usted es de los que lava su propia ropa, y le preocupa si el detergente contiene triclosán, pues tiene un problema, porque los ingredientes de los detergentes no están incluidos en la etiqueta. Pero si usted es de los políticos que no lavan su propia ropa, y prefieren lavar dinero, especialmente si tiene cuentas de banco fuera de Estados Unidos, entonces no tiene por qué preocuparse con el triclosán…Debe preocuparse con el FBI. Casi como despedida, su exdirector Douglas Leff declaró el 6 de febrero: “Vamos a buscar a los políticos corruptos que esconden dinero en otros países”. Sé de varios que deben estar temblando con una magnitud más fuerte que la tierra en Guánica.

Ya salió a la venta el segundo libro del Dr. Cabanillas: “Consejos de Cabecera 2. Prevenir y Tratar: Alimentos y vitaminas contra el cáncer”. Lo consigue en Auxilio Centro de Cáncer, en la Farmacia del Auxilio Mutuo y en la mayoría de las principales librerías. Los ingresos generados son donados al programa “Adopta un paciente”, destinado a ayudar a aquellos enfermos que no cuentan con suficientes fondos para pagar los deducibles de exámenes médicos.


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