José L. Bolívar Fresneda

Punto de Vista

Por José L. Bolívar Fresneda
💬 0

Una solución a la crisis de los almacenes

¿Podrían compañías como Amazon, Pfizer, Bacardí y Amgen ser exitosas sin saber con mínima exactitud los artículos que están localizados en sus múltiples almacenes, muchos de los cuales están localizados en los distintos estados de Estados Unidos o en países del extranjero? ¿Y qué de los tantos comercios, industrias o fábricas en la isla? Sin tener un control absoluto de su inventario, conocer cuántos artículos tienen y los costos asociados, hubiesen fracasado. O estarían en las mismas dificultades en que se encuentra el gobierno de Puerto Rico hoy en día.

Los medios noticiosos de Estados Unidos están cubriendo este bochornoso episodio de nuestro gobierno con todo su esplendor. Los vemos redactados en medios tan prestigiosos como The New York Times y National Public Radio (NPR), entre otros. Ben Carson, el secretario de la Vivienda federal, quien está a punto de soltarnos no más y no menos que $8 billones (sí, billones) está dudando de nuestra capacidad para administrar estos fondos. Y esto sin hablar de las múltiples controversias que hemos tenido con el presidente Trump, quien tiene el poder de facilitar ayuda para Puerto Rico o entorpecerla.

Lo que es increíble sobre este asunto es que luego de que Puerto Rico fuese azotado por el huracán María en septiembre de 2017, el gobierno y el sector privado tomaron medidas para mitigar emergencias similares. Como consecuencia, el 24 de septiembre de 2018, Carlos Acevedo, entonces comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), indicó que el gobierno estaba “preparado para manejar una emergencia o desastre natural de la misma magnitud del huracán María”. Se creó el Puerto Rico Business Emergencia Center (PR-BEOC) el cual tiene el fin de fomentar y facilitar la colaboración, el intercambio de información y coordinación entre el sector privado y el gobierno en el manejo de emergencias.  

Se habilitaron siete almacenes para descentralizar los suministros: dos administrados por el gobierno y cinco por FEMA. Los del gobierno están localizados en Guaynabo y Ponce; este último siendo el foco de la controversia actual. ¿Cómo es posible que a sabiendas de que había artículos perecederos no se hayan rotado? Alguien dejó “caer la bola” con relación a la supervisión de este almacén. 

Despedir a los oficiales a cargo de esta debacle fue un buen comenzar. Sin embargo, no es suficiente. El gobierno se ha mostrado incapaz de proveer un servicio esencial para la ciudadanía. Por otro lado, desde mucho antes de haber ni siquiera computadoras o programas que facilitaran este trabajo, el sector privado podía controlar la cantidad de artículos que necesitaban para suplir la demanda del mercado. En otras palabras, tenían el control de su inventario.

Nuestra recomendación es que el gobierno se despida a sí mismo en esta función. Que deje que una compañía del sector privado con experiencia en manejos de almacenes y distribución sea el custodio de estos dos almacenes. Los artículos que deben almacenarse allí deben ser los que no tengan fecha de expiración, como, por ejemplo, la ropa y artículos de limpieza.  Por otro lado, el gobierno debería eximir a tal compañía de los arbitrios que ahora cobra por los inventarios, y que, a causa de esto, Puerto Rico sufre de una escasez de, entre otras cosas, artículos de primera necesidad. Para suplir artículos perecederos como el agua y comidas enlatadas, el gobierno puede contratar a una de las múltiples compañías que manufacturan alimentos en la isla para que suplan estos artículos. Esto reduce el espacio que ocupan en los almacenes y elimina la necesidad de rotarlos cada vez que se expiran. 

Y, como punto final, ¡que haya transparencia en el proceso de esta subasta! 

Otras columnas de José L. Bolívar Fresneda

💬Ver 0 comentarios