Celestino Matta Méndez

Punto de Vista

Por Celestino Matta Méndez
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Un caso a observar: Carlos Acevedo vs. Carmen Yulín Cruz

La alcaldesa de San Juan le aprobó dos licencias sin sueldo al señor Carlos Acevedo, empleado de carrera del municipio desde el año 2003, para que este se desempeñara como Comisionado del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres en el gobierno central (en destaque). Su puesto de carrera en el municipio le quedaba reservado durante su desempeño como comisionado. 

El 18 de enero de 2020 el señor Acevedo fue destituido de su puesto de comisionado, por lo que solicitó su reinstalación al puesto de carrera reservado en el municipio de San Juan.

 La señora alcaldesa, Carmen Yulín Cruz, informó públicamente que no reinstalaría a su puesto de carrera en el municipio al señor Acevedo. Reconoció que venía obligada a hacerlo, pero que solo lo haría por orden de un tribunal. 

Al violentar su obligación de reinstalar al señor Acevedo, la alcaldesa no solamente violó la ley que le impone la reinstalación de un funcionario en destaque, sino que violó igualmente su juramento de fidelidad y obediencia a las leyes del Estado. Se trata indudablemente de una actitud y acción obstinada y temeraria, ya que reconoce que tiene la obligación de reinstalarlo, pero que no lo haría voluntariamente. 

Obligó de esta forma al señor Acevedo a radicar un pleito ante los tribunales para ordenar (mandamus) su inmediata reinstalación al trabajo de carrera en el municipio. Solicitó además del tribunal la imposición del pago retroactivo de salarios dejados de percibir, y una cantidad de $8,000 por concepto de costas y honorarios de abogado, ante la temeridad y obstinación de la alcaldesa.  

De prevalecer la demanda de mandamus, quedaría probada la crasa violación de la ley por parte de la alcaldesa, y su temeridad al obligar al señor Acevedo a recurrir al tribunal para hacer valer un derecho claramente establecido por ley, y así reconocido por la alcaldesa.  

“La litigación caprichosa inflige una carga de abuso al sistema de justicia que eventualmente conduciría a su colapso. Los tribunales proveen un foro para la ventilación de controversias legítimas, mas no han de sufrir la erosión de pleitos infundados y contenciones arbitrarias”. ACAA vs. Travelers Insurance Company, 6 de mayo de 1976.

De conformidad, nuestro honorable Tribunal Supremo ha resuelto que: “la condena en honorarios de abogado es imperativa contra la parte perdidosa que ha sido temeraria”. Proceden “…sanciones a la parte temeraria que compensen los perjuicios económicos y las molestias producidas por su temeridad…”. 

Al imponerse el pago de costas, gastos y honorarios de abogado al municipio de San Juan, por el incumplimiento del deber impuesto por ley a la alcaldesa de San Juan, se estaría incurriendo en una imprudente e innecesaria pérdida de fondos públicos. 

Acciones como las que se le imputan a la alcaldesa de San Juan son las que se condenan en el Artículo 262 de nuestro Código Penal: “todo funcionario o empleado público que intencionalmente omita cumplir un deber impuesto por la ley o reglamento y, como consecuencia de tal omisión se ocasione pérdida de fondos públicos o daño a la propiedad pública, incurrirá en delito menos grave. Si el valor de la pérdida de los fondos públicos o el daño a la propiedad pública sobrepasa de diez mil (10,000) dólares, será sancionado con pena de reclusión por un término fijo de tres (3) años. El tribunal también podrá imponer la pena de restitución”.

Una determinación a favor de la reinstalación del señor Acevedo a su puesto de carrera en el municipio de San Juan conllevaría la imposición de honorarios de abogado por temeridad, y un referido por el juez al Departamento de Justicia para una determinación de si se ha violado el referido Artículo 262 del Código Penal, y si procede una acción criminal a tal efecto.  

De prevalecer el demandante, ¿se atreverá alguien a iniciar una acción penal contra la alcaldesa? ¿O por lo menos por una violación a la Ley de Ética Gubernamental? Yo no lo creo, pero esperemos por el próximo capítulo.  

   

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