Mildred Santiago Ortiz

Tribuna Invitada

Por Mildred Santiago Ortiz
💬 0

Un enérgico verdor resurge en Puerto Rico

Un enérgico verdor ilumina campos, barrios y ciudades. Se viste de una potente luz toda nuestra isla. Árboles que apenas días atrás lucían despojados de su follaje obsequian nuestra mirada con los más tiernos y lustrosos renuevos.  Pero hay otra luz que también nos ilumina y nos llena de optimismo. Parecería que emulando a la naturaleza el movimiento cooperativo de Puerto Rico da iguales muestras de fortaleza, vitalidad y capacidad para responder con eficacia a los retos que la circunstancia histórica le ponga de frente. 

Una cooperativa de ahorro y crédito del área este reporta un millón de dólares en crecimiento de activos. Otra en esa misma región celebra el ingreso de 40 socios nuevos a dos semanas de María. Llueven en las oficinas de la Liga de Cooperativas de Puerto Rico las solicitudes de orientación para organizar cooperativas de todo tipo. Atendemos el reclamo de una comunidad interesada en organizarse en forma de cooperativa de titulares de vivienda. Líderes comunitarios de un barrio de Salinas, inicia gestiones concretas para convertirse en comunidad solar mediante el modelo cooperativo. Su proyecto Coquí Solar tiene el apoyo de profesores del Recinto de Mayagüez de la UPR y en Naranjito otra comunidad explora un proyecto similar. Grupos de comerciantes boricuas, dueños de farmacias, cafeterías y panaderías, adoptan este modelo empresarial y crean exitosas cadenas. Alcaldes identifican terrenos para viabilizar nuevas cooperativas de vivienda y solicitan guías a esos efectos. Profesionales de la salud organizados en cooperativas claman por espacios de mayor participación y fortalecimiento en ánimo de minimizar el éxodo de sus pares para que se queden y sirvan a  su patria. 

El cooperativismo se está haciendo sentir y se visibilizó en medio de este acontecimiento. Muchos identificaron a la cooperativa de ahorro y crédito como la única entidad que tuvo una capacidad de respuesta para atender su necesidad más apremiante: dinero en efectivo. En 17 pueblos de la isla a 30 días de María, la cooperativa era la única entidad prestando servicios. Esa gesta puso al relieve la principal razón de ser del cooperativismo, el bienestar del ser humano.  La dura situación económica repercute en nuestra gente y en nuestras instituciones. No podía ser peor el panorama cuando se vive de día a día en la precariedad y carencia de servicios básicos provocado por el impacto devastador de dos fenómenos atmosféricos. Algunos pueden pensar que hasta aquí llegamos, no así en el cooperativismo que valida su potencial y fuerza en Puerto Rico. 

El movimiento cooperativo está bien organizado y representado en todo el país por miles de líderes voluntarios y profesionales agrupados en una organización que le da dirección a la promoción y defensa del modelo:  la Liga de Cooperativas de Puerto Rico, es la responsable de gestar organizaciones que activan el capital nativo y generan miles de empleos. Este modelo de desarrollo tiene posibilidades infinitas para incursionar en escenarios diversos y tiene que ser considerado muy seriamente. El cooperativismo cuenta con la confianza de nuestro pueblo, que conoce sus virtudes y que sintió el abrazo inmediato y solidario cuando más lo necesitó.

💬Ver 0 comentarios