Lyanne Ortiz Román

Tribuna Invitada

Por Lyanne Ortiz Román
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Un fenómeno natural llamado solidaridad

En medio de las señales de la naturaleza, y debido a la seriedad del asunto me he enfocado desde sus primeras advertencias en los reportajes del fenómeno: el huracán Irma. Creo que he leído todas las noticias existentes en las redes sociales para conocer su desarrollo, movimiento, estragos, víctimas y orientarme acerca de los centros de acopio a donde ir a dar la mano. Lo que no puedo dejar de pensar, lo que me llena los ojos de lágrimas y me emociona, es cuando observo algún reportaje, video, foto o noticia,  sobre la manera en que Puerto Rico ha respondido a los estragos que dejó este fenómeno. Llevamos cerca de una semana con noticias positivas.

Es indescriptible, emocionante, ver a un pueblo agarrado de la mano, un pueblo preocupado por la seguridad y la vida de los demás. Me atrevería a decir que a mi edad es la primera vez que veo a todo el país tan unido. Sin quitarle méritos a los grandes momentos de nuestros deportistas, ya que el deporte siempre nos une. Aun así, siento a un Puerto Rico distinto.

Hablo de un puertorriqueño libre de prejuicios, egoísmo, fanatismo, y con un corazón enorme. De un puertorriqueño que en medio de la emergencia ofreció su hogar a quienes no tenían uno seguro. Al puertorriqueño que ya acercándose el huracán Irma se encontraba en la carretera recogiendo en guaguas a deambulantes u orientándolos para que fueran a refugiarse. Al puertorriqueño que se mantuvo informado junto a su familia y se protegió. Al puertorriqueño que nunca pierde su sentido del humor, y de lo que podría ser negativo siempre saca lo positivo. A un puertorriqueño sumamente solidario, del cual el dolor de los demás es su propio dolor. El puertorriqueño que quiere ayudar a levantar así sea a su vecino, compatriota o persona víctima de este fenómeno aunque estén a millas de distancia.

Comenzaré destacando desde mi perspectiva lo esencial sobre el puertorriqueño ante el paso y después del huracán Irma:

1.Un gobernador de altura ante una emergencia -para mí merece el primer lugar de la lista. No porque sea el más importante, sino porque sin el liderazgo de esta figura ante la emergencia quizás el escenario fuera uno muy distinto. No comparto sus ideologías políticas, sin embargo, sus acciones ante la situación me han hecho respetarlo aún más, y ponerme de pie para aplaudirlo. Qué elocuencia demostró en sus mensajes, qué calma, qué responsabilidad por nuestra seguridad y qué compromiso con la vida de los puertorriqueños. Aún más, el trato que le ha dado a las víctimas en las islitas. He visto una solidaridad del gobernador y unos gestos muy hermosos para con esas personas, sus acciones hablan por sí mismas. Al fin y al cabo, creo que la dirección del gobernador es la que hizo que en el país no quedara tan devastado, y la responsabilidad de que la isla ahora mismo sea de gran ayuda para los damnificados.

2. Un pueblo más preparado -desde que comenzó el aviso de huracán, el país se preparó como debía. La mayoría siguió las instrucciones, consejos de los medios y profesionales, y acudieron a hacer sus compras, diligencias con el debido manejo del tiempo.  

3. Un pueblo con deseos de informar/enseñar -en medio de la emergencia se encontraban nuestros meteorólogos y periodistas dando la milla extra. Enseñándonos términos complicados de manera sencilla, y por medio de la enseñanza alertándonos de la seriedad de este fenómeno aun fuera de sus horas laborables. No creo que hubo un puertorriqueño en las redes sociales que no siguiera los videos de estos profesionales para ver la trayectoria de Irma en todo momento.

4. Un pueblo con deseos de aprender más  -aún con lo complicado que puede resultar en medio de una emergencia entender términos de la meteorología el puertorriqueño siguió a los profesionales de este campo, interpretó gráficas, analizaba los movimientos ciclónicos, informaba a otros ciudadanos. Me atrevería a decir que aprendimos más sobre la ciencia de la meteorología y respetamos a estos fenómenos naturales aún más.

5. Un pueblo agradecido -Puerto Rico en estos días se ha dado gusto en agradecer. Ya sea a nuestros grandes meteorólogos, al gobernador, a reporteros, agentes de la policía, a las entidades comunitarias, a la labor de la Autoridad de Energía Eléctrica, a quienes han donado, a quienes están ayudando a las víctimas. Qué hermoso gesto que unos a otros nos apoyemos de tal manera para levantarnos unidos.  

6. Un pueblo solidario -Un país que se ha desbordado en dar hasta lo que no tiene. En ayudar a nuestros compatriotas de Culebra, Loíza y demás afectados. En recibir a personas de las islas abatidas, y darles un abrazo y, sobre todo, esperanza en sus caminos. Un pueblo lleno de valores.

De mi parte, quiero agradecer a cada uno de los puertorriqueños. Sus gestos, actos, solidaridad por los demás, me hacen sentir sumamente conmovida y orgullosa de ser compatriotas. Gracias, porque como joven me devuelven la esperanza y las ganas de luchar por cumplir mis sueños aquí, de imitarlos. Los invito a que continuemos siendo ejemplo de futuras generaciones.

¡Que grande eres Puerto Rico!

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