Israel Morales

Tribuna Invitada

Por Israel Morales
💬 0

¿Un Kennedy contra Trump?

En el mogollero mediático causado por el mensaje del presidente Donald Trump surge como zancadilla demócrata la figura del congresista por Massachusetts Joe Kennedy III. Tiene 37 años, nieto de Bobby y con algo de la pinta de su tío abuelo, lo que es bueno y es malo. Bueno porque ese apellido es lo más cercano que tiene Estados Unidos a una clase aristocrática y fuerza política taquillera, pero ese mismo apellido recuerda capítulos tristes de la nación americana, de muertes y esperanzas truncas.

Pero definitivamente, Joe es una estrella ascendente en el firmamento del Partido Demócrata, necesitado como está el Partido Demócrata de figuras mediáticamente atractivas que vayan abriendo camino a las elecciones de este año. En noviembre se renueva todo el Congreso federal y un tercio del Senado, para alegría de los demócratas y terror de los republicanos, quienes no acaban de tragar a Trump, quienes les ha hecho pasar la zarza y el guayacán.

Kennedy ha sido el paladín seleccionado por la oposición para responder al discurso a la nación de Donald Trump. Sus colegas demócratas le han definido como “un implacable luchador por la clase trabajadora”. Quizá sea un largo estirón de chicle para un sobrino nieto de John F. Kennedy, pero a falta de pan, galletas.

Electo en 2012, Joe se distingue entre sus colegas en ser el único en haber bebido solo dos cervezas en su vida. Así lo cuenta, para asombro de todos. Tan particular es, que fue conocido durante sus años en la Universidad de Stanford como “El lechero”, debido a su afición por esa bebida blanca, al otro extremo del whisky irlandés tan apreciado por la dinastía familiar.

Son muchas y truculentas las historias que llevan los Kennedy en sus libros de historia que tristemente opacan la labor legislativa y social que ciertamente han llevado a lo largo de sus incursiones en las ramas del gobierno americano. Lo que Joe Kennedy proyecte con relación al mensaje del presidente Trump va a señalarle los próximos pasos, sean veredas o avenidas.

Nada, que estamos a 10 meses de las elecciones legislativas y a tres de las generales en Estados Unidos. Ya se sabrá si será un Kennedy quien venga a rescatar al Partido Demócrata de la asombrosa derrota de Hillary Clinton, que aún se llora y se trata de explicar, como ella lo ha hecho en un libro que es éxito de ventas.

Por otro lado, hace exactamente un año, el Partido Demócrata apostó nuevamente a la creciente potencia hispana en Estados Unidos al elegir al abogado hispano Tom Pérez como presidente, con 235 de los 445 votos de los miembros presentes en el Comité Nacional Demócrata (DNC). Pérez, de familia dominicana, es un abogado que fue secretario del Trabajo del expresidente Barack Obama entre los años 2013 y 2017. Pero bueno, también era el favorito delllamado “establishment” del partido. Como Hillary. Pérez le ganó al congresista por Minesota Keith Ellison, que era apoyado por el senador Bernie Sanders y representaba al ala más “izquierdista” de los demócratas, otra facción que, grande o pequeña, será importante para las próximas batallas políticas frente a los republicanos. 

💬Ver 0 comentarios