Eduardo Lalo

Isla en su tinta

Por Eduardo Lalo
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Un paquete con un embuste adentro

En estos días escuché una entrevista con el comisionado de la policía Henry Escalera. En ella el funcionario ensalzaba los “excelentes resultados” que bajo su mando había hecho la policía. Ante la incredulidad del periodista y supongo de los oyentes, excepto la esposa o los progenitores del líder de la uniformada, procedió a intentar validar su sorprendente declaración atropellando una serie de estadísticas.

La pasión numérica de nuestros gobiernos siempre suena a paquete. En los “números” de los políticos (y Escalera ejerce esta función) no hay fuentes que no sean las propias. Es como si un estudiante evaluara su examen o un empleado determinara su ascenso. En los porcientos y totales no hay corroboraciones independientes y existe la sospecha de que los resultados anunciados sean productos de manipulaciones de la realidad. El número de asesinatos puede ser exacto o no e importa poco que a esta fecha el pasado año existieran cinco o seis más. Lo destacable es que la cifra sigue siendo altísima y la diferencia a 12 meses insignificante. El mérito resultante es tan nimio que su proclamación a los cuatro vientos resulta ridícula.

Las preguntas que surgen de las estadísticas van por otros caminos. Habría que interrogar al comisionado sobre el número de asesinatos que han sido aclarados por la policía y llevados con éxito a los tribunales. Después de todo, la función del cuerpo policiaco no debería centrarse en el conteo de muertos sino en la investigación, captura y procesamiento criminal de los asesinos. Lo mismo cabría preguntar a Escalera con respecto a las violaciones, hostigamientos sexuales, escalamientos y carjackings. De nada sirve enorgullecerse de la reducción pírrica de un número, si sigue reinando la impunidad para el criminal, la incapacidad del policía y una maraña de peligros para el ciudadano.

La entrevista a Henry Escalera muestra una vez más a un gobierno que a falta de resultados, inventa logros a base de cuestionables datos y tendencias. Los gobiernos, es decir sucesivas administraciones del bipartidismo, se muestran incapaces de tener una relación responsable con la realidad. Por ello, en estos gobiernos la división que preside sobre cualquier otra es la publicitaria. Asignada a un organismo privado, separado de la esfera pública, contratado a precio de oro, los publicistas invierten el orden natural de las acciones: el cómo se vuelve más importante que el qué. De aquí que un equipo de troleros a sueldo sea preferible a un grupo de funcionarios capaces, eficientes y comprometidos.

Atrapado en su etapa terminal poscatastrófica, el bipartidismo no puede más que jugar con palabras, torcer conceptos y producir imágenes estereotípicas. Políticos incapacitados para hacer obra, se satisfacen con su llegada masificada a las pantallas de los celulares. Allí aparecen fotos y vídeos cortísimos que ilustran los renglones horarios de sus agendas. Son recibimientos de peticionarios y correligionarios, apretones de manos y besuquerías, abrazos fotográficos a pobres refugiados y refugiados pobres, inspecciones oculares de grietas, ruinas y carpas, que de tanto tiempo en funciones, ya podrían clasificar en las estadísticas como techos. Esta cacofonía de sonrisas y firma de proclamas y leyes constituyen sus credenciales para la reelección. El resultado de un cuatrienio desde hace muchos cuatrienios es un paquete con un embuste adentro.

En este clima de espejos deformantes, resulta notorio sino chocante, el no aprovechamiento publicitario de varias efemérides. Como me hiciera notar un amigo, alguno de estos “olvidos” manifiestan espeluznantes bancarrotas ideológicas. Hace unos días (el 17 de febrero) fue el natalicio de Luis A. Ferré. Un día después, el 18, se conmemoró el de Luis Muñoz Marín. Del primero no he encontrado una sola mención en la prensa. El partido que fundó Ferré y que gobierna actualmente, ignoró totalmente la fecha. Algo similar ocurrió con el natalicio del fundador del PPD. La prensa recoge únicamente una nota muy breve de Primera Hora anunciando una conferencia de la crítica de arte Margarita Fernández Zavala sobre un tema aparentemente no relacionado con el político.

Hay imágenes que por no existir hacen que desaparezcan mil palabras. Es tal la bancarrota ideológica de las opciones del bipartidismo, que no hubo Maquiavelo capaz de utilizar a los padres tutelares en el Lado A y Lado B del antiquísimo disco rayado de la colonia. Para el PNP y el PPD de estos días, es decir en su etapa terminal poscatastrófica, ni Ferré ni Muñoz son mercadeables.

El pasado 2 de marzo fue el 103 aniversario de la imposición de la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños. Fue igual o peor que los pasados 4 y 25 de julio. Son conmemoraciones sin convocatoria, emoción ni convencimiento. Ni siquiera los publicistas tienen la forma de sacarles provecho y optan simplemente por que pasen sin pena ni gloria. También son un paquete con un embuste adentro.

Las primarias penepés y populares se van convirtiendo, por los sabios consejos de los creadores y vendedores de imágenes, en una comparsa de espectros. La gobernadora es la improbable mesías inspeccionadora de grietas, la feliz visitante de carpas, la levantadora de cadáveres, la no política más torpemente política de la larga historia colonial. Los publicistas de Pierluisi luchan a brazo partido por descubrirle un rasgo populachero, mientras un equipo de expertos intenta alterar su ADN en un intento de lubricar su naturaleza intragable. Bhatia y Carmen Yulín han estado tan presentes como el ELA. Sé que existe otro candidato, pero prometo aprender su nombre para la próxima columna. Los rojos apuestan a la eficacia de una estrategia delirante: hay que desaparecer totalmente para resurgir el día antes de las elecciones con la intención de obligar al elector a recordar quién le puso zapatos a su tatarabuelo.

Estoy de acuerdo con Henry Escalera, el bipartidismo ha dado “excelentes resultados”. Hasta ahora con el paquete con un embuste adentro da y sobra. En 12 meses habrá dos asesinatos menos o 15 más. Estoy seguro en los dos casos que serán “excelentes resultados”, otro paquete con un embuste adentro. El próximo noviembre elegiremos al nuevo Gran Paquetero.

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