Gerardo Medina Rivera

Tribuna Invitada

Por Gerardo Medina Rivera
💬 0

Un proyecto de país congelado en el tiempo

La producción de energía eléctrica en Puerto Rico es en su mayoría a base de petróleo. Según la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), para 2016 la producción de energía se daba a base de tres productos principales: petróleo, con 61.77%; carbón, con 17.23% y gas natural con 18.45%. Todos son productos insostenibles que ocasionan un daño ambiental de gran magnitud. Sin embargo, cuando miramos la producción de energía eléctrica de forma sustentable y no contaminante, sus porcientos son diminutos.

Desde el 2002 en Puerto Rico se produce alrededor de un 15% de su energía eléctrica a base de la quema de carbón. La empresa AES Puerto Rico produce entre 400 a 1,600 toneladas diarias de desecho tóxico al producir energía con carbón. La quema de carbón para la producción de energía eléctrica no es sustentable y acarrea unos gastos y consecuencias nefastas para el ambiente y la salud, sobre todo para las personas que viven alrededor de las plantas como lo es AES, en Guayama, así como próximo a los vertederos de EC Waste, en Humacao y Peñuelas, donde se deposita dicho material tóxico.

En 2012 la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) comisionó un estudio que encontró que el producto “Agremax” (nombre comercial de las cenizas toxicas) puede liberar al suelo y a cuerpos de agua (acuíferos, ríos y quebradas) concentraciones altas de metales pesados, como arsénico y cromo, además de compuestos cancerígenos, como molibdeno y talio. Existen otras fuentes para la producción de energía eléctrica sustentables y no contaminantes. Es momento de moverse a los mismos.

En un mundo de tecnología de avanzada en la producción de energía eléctrica no contaminante y sustentable habría que preguntarse, ¿Cuál es nuestro proyecto de país? ¿Hacia dónde nos dirigimos en la producción de energía eléctrica? ¿Por qué seguimos produciendo energía eléctrica en detrimento del ambiente y de la salud si existen formas más limpias y sustentables? Si no conocemos las respuestas a estas preguntas o, peor aún, somos apáticos a sus respuestas, vamos por mal camino como país.

Por otro lado, si esperamos que el gobierno cree política pública para movernos a estas fuentes de energía, nos hace falta tener consciencia histórica y repasar cual ha sido el rol del mismo en proyectos como estos.

Ha llegado el momento para comenzar a salir de nuestras zonas de “confort”, reflexionar y actuar cónsono con lo que nos dictamine nuestra consciencia colectiva. Urge proteger el medio ambiente para el bienestar de todos y de nuestras futuras generaciones. Urge fomentar la participación de todos en estos procesos de toma decisiones colectivas. En fin, en ser solidarios los unos con los otros por un mejor país y un mejor futuro como humanidad.

Otras columnas de Gerardo Medina Rivera

💬Ver 0 comentarios