Miguel Romero

Tribuna Invitada

Por Miguel Romero
💬 0

Un solo equipo, un nuevo gobierno en Puerto Rico

El pasado lunes, 21 de agosto, comenzó la segunda sesión ordinaria de la Décimo Octava Asamblea Legislativa. Luego de una productiva primera sesión ordinaria y primera sesión extraordinaria, en el Senado de Puerto Rico estamos listos para, como un solo equipo, continuar con la agenda del Plan para Puerto Rico, implantando las medidas que habilitarán el Nuevo Gobierno que le prometimos al pueblo.

El gobernador Ricardo Rosselló adelantó que someterá próximamente ante la consideración de la Asamblea Legislativa varias medidas que mejorarán la calidad de vida de nuestro Pueblo. Entre éstas se encuentran la necesaria y merecida reforma contributiva para hacer justicia a nuestra clase trabajadora, una reforma del Departamento de Educación que tanto ha sido reclamada por décadas sin que se haya hecho realidad, la creación de un Código de Incentivos y medidas dirigidas a mejorar el plan de salud del gobierno conocido como Mi Salud.

Luego de cuatro años de una administración del Partido Popular Democrático que asfixió al pueblo mediante impuestos, la administración del Partido Nuevo Progresista se está enfocando en reformar nuestro sistema contributivo para proveer alivios a nuestros trabajadores. Como una vez dijo Sir Winston Churchill, “[un gobierno] que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantarse tirando del mango”.

Necesitamos un marco contributivo que no castigue al que trabaje y que estimule la inversión para poder reactivar el desarrollo económico y salir de la crisis fiscal por la cual atravesamos desde hace más de una década. Tenemos que retomar la ruta del progreso haciendo posible que nuestra gente progrese, permitiéndoles contar con más dinero en sus bolsillos.

Nuestra economía progresa cuando el trabajador, todo el que se esmera día a día para obtener el sustento para sí y para su familia, cuenta con los recursos necesarios para poder también invertir en más allá de lo esencial y lo necesario, poder ahorrar y poder sentirse económicamente cómodo con su salario.       

El Departamento de Educación cuenta actualmente con una asignación de más de $2,600 millones anuales. Sin embargo, el andamiaje actual del Departamento, que por décadas ha sido catalogado como ineficiente, no permite que el presupuesto y los fondos fluyan adecuadamente al salón de clases, afectando así la razón de ser del sistema de educación pública: nuestros niños.

Necesitamos reformar nuestro sistema educativo de forma tal que se reduzca la burocracia, que los fondos se vean y se sientan en el salón de clases mediante una educación a la altura del Siglo XXI y que nuestros niños tengan todas las herramientas necesarias para desarrollarse como personas de bien, profesionales, listos para continuar el gran reto de llevar a Puerto Rico a un futuro próspero.

Tenemos la gran tarea de reforzar la enseñanza de los idiomas, las artes, los deportes, las ciencias y las matemáticas. Además, es esencial que propiciemos ambientes seguros en nuestras escuelas que fomenten el respeto a todos por igual. Nuestras niñas y niños no se merecen nada menos.       

El trabajo en equipo que ha caracterizado la administración del PNP continuará rindiendo frutos. En los próximos meses, la agenda contiene medidas que son extremadamente importantes y que continuarán habilitando el camino hacia un gobierno más eficiente, menos burocrático y más responsivo a las necesidades del pueblo. En una próxima columna abordaré los temas del nuevo Código de Incentivos y la reestructuración de nuestro Sistema de Salud. Como lo prometimos, continuamos trabajando como un solo equipo, creando un Nuevo Gobierno.

Otras columnas de Miguel Romero

💬Ver 0 comentarios