Alberto Morales Aponte

Tribuna Invitada

Por Alberto Morales Aponte
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Urge atención para preservar vidas

Recientemente han ocurrido varias tragedias que han involucrado celebridades del mundo artístico, quienes han optado por la lamentable decisión de poner fin a su vida. Este tipo de noticia ha vuelto a llamar la atención sobre el tema del suicidio, situación latente que ocurre con más frecuencia de lo que se podría pensar.

El suicidio no se limita al registrarse entre figuras prominentes del cine o los medios. En Puerto Rico ocurren suicidios con mucha frecuencia, realidad que se puede haber visto incrementada a raíz de los estragos del huracán María.

La condición de salud mental de una persona no se conoce a simple vista. Sin embargo, la salud mental debe tratarse como cualquier otra condición. Es de suma importancia identificar criterios asociados a los pensamientos suicidas, ya que de esta manera se podrían salvar muchas vidas, evitando una tragedia avisada.

Estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reflejan la magnitud del suicidio: Es la segunda causa de defunción entre las personas de 15 a 29 años de edad, cada año se privan de su vida sobre 800,000 personas a nivel mundial, ocurre una de estas muertes cada 40 segundos y los decesos superan la mortalidad total ocasionada por la guerra y los homicidios.

Mientras datos de la Comisión para la Prevención del Suicidio y la Línea PAS confirman la seriedad del asunto. Para el año 2017 ocurrieron 253 suicidios en Puerto Rico, 57 casos más en comparación con el año anterior y tres más en comparación con el 2015. La Línea PAS atendió en 2017 un total de 24,607 llamadas de personas que presentaron ideación suicida, 1,332 personas más en comparación con el año 2016.

Cada caso es particular, sin embargo, algunos precipitantes para que una persona pueda presentar pensamientos suicidas, pueden ser: pérdida de un ser querido, empleo o bien material, ser víctima de acoso escolar, acoso laboral, víctima de violencia doméstica o algún otro tipo de maltrato, o presentar problemas de drogas o alcohol.

Algunas conductas que podría presentar una persona con ideas suicidas son:

·         Regalar pertenencias apreciadas (ropa, relojes, celular, juegos de video, etc.).

·         Verbalizar comentarios, tales como: “La vida no vale la pena”, “Algún día voy acabar con este sufrimiento”, “Ya verán de lo que soy capaz”, entre otros.

·         Automutilarse (cortarse, rasparse o morderse, etc.).

·         Llevar a cabo conductas de alto riesgo, sin tomar las debidas precauciones: correr vehículos de motor de manera negligente (sobrepasar el límite de velocidad, no respetar las normas de tránsito), practicar deportes extremos sin la debida protección, entre otros.

·         Abusar del consumo de alcohol o sustancias controladas.

·         Hacer una carta de despido (esta carta podría subirla o publicarla, a través, de las redes sociales).

Cualquier persona puede ser víctima de depresión o cualquier estado emocional que pueda desencadenar en suicidio, esto sin importar edad, género, raza o preferencia sexual. ¿Qué se puede hacer? Una vez se tenga conocimiento de que una persona presenta pensamientos suicidas, se debe llevar a esta a una evaluación de emergencia, en un hospital psiquiátrico. En dicha facilidad la persona recibirá una evaluación y podrá ser estabilizado.

¿Qué hacer si la persona presenta ideas suicidas y no quiere recibir una evaluación o ayuda? A través de la Ley 408 de salud mental, según el artículo 4.13, si como consecuencia de una observación personal, un agente de seguridad (policía) o cualquier otro ciudadano, tiene base razonable para pensar que una persona de dieciocho (18) años o más, necesite de tratamiento inmediato para protegerlo de daño físico a sí, a otros o a la propiedad, podrá mostrar ante el Tribunal de Primera Instancia con competencia, una petición juramentada de detención temporal por hasta veinticuatro (24) horas para la evaluación del adulto por un equipo inter o multidisciplinario.

No debe pensar que los pensamientos se irán solos ni que la persona está manipulando. Nunca debe responder con frases como “esas son changuerías”, “no seas tonto”, “todo pasará”, “eres débil” o “el que se va a suicidar, no lo dice”.

Para buscar ayuda y orientación sobre cualquier situación de salud mental, sesión de desahogo, consejería y coordinación de servicios, se puede comunicar a la Línea PAS de ASSMCA, a través del número telefónico: 1-800-981-0023. Este servicio es 24/7 y cuenta con profesionales de la conducta humana, con los que puedes canalizar esa primera ayuda. Otro lugar donde puede dirigirse para buscar ayuda, lo son los hospitales psiquiátricos, ahí podrá recibir una evaluación, tratamiento y estabilización.

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