Luis M. Baquero Rosas

Tribuna Invitada

Por Luis M. Baquero Rosas
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Venezuela en Colombia

En América existen tres olas migratorias en las que cientos de miles de personas buscan nuevos países para obtener mejores empleos, seguridad y lograr una condición de vida superior a la de sus lugares de origen.

Hay dos fenómenos de emigración muy bien conocidos en Puerto Rico. El primero es el de nuestros propios familiares que a diario se mudan a los Estados Unidos, principalmente al centro de la Florida. El segundo es el movimiento de miles de centroamericanos hasta la frontera de México-Estados Unidos, buscando pasar los controles migratorios norteamericanos para participar de la principal economía del continente.

Pero existe una tercera ola migratoria, la causada por la severa crisis económica y social en Venezuela y que lleva a miles de venezolanos a un largo peregrinaje para cruzar la frontera colombiana, buscando inicialmente víveres y productos con su devaluada moneda.

La emigración venezolana ha crecido vertiginosamente en las fronteras de Colombia. En mi estadía, como docente visitante, en la ciudad de Bucaramanga he sido testigo del peregrinaje diario de cientos de venezolanos. Son principalmente jóvenes y grupos familiares que cruzan a pie esta ciudad norteña en su largo camino hasta Bogotá y Medellín. En otros casos, como me explican los nacionales, es evidente el impacto que esta ola migratoria ha tenido en la integración del venezolano al mundo laboral colombiano. Aceptan, en muchos casos, salarios tan bajos como lo equivalente a tres dólares por día.

Contrario a la de Puerto Rico, esta emigración es más impactante porque no se utiliza la transportación aérea para llegar de inmediato a los nuevos destinos. Usted ve en su caminar por las orillas de las calles la cara de un emigrante agotado que saca fuerzas para encontrar lejos de Venezuela mejores condiciones de vida. En Puerto Rico hemos sufrido el desmembramiento de nuestros grupos familiares con la partida a Estados Unidos. Debe ser mucho más doloroso para nuestros hermanos venezolanos que han comenzado un viaje buscando un mejor porvenir donde el destino los lleve en su largo peregrinaje.

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