Carlos Fortuño Candelas

Tribuna Invitada

Por Carlos Fortuño Candelas
💬 0

Vinieron a cobrar a costa de nuestra calidad de vida

El gobernador Ricardo Rosselló expresaba, poco antes de las pasadas elecciones, que “no es necesario adoptar una posición antagónica” contra la Junta de Control Fiscal federal y afirmaba que su administración colaboraría con el organismo. El 20 de diciembre de 2016, cuando la Junta le envió una carta detallándole las medidas que debía tomar, el gobernador expresó: “Me place decirles que cuando leí algunas de las recomendaciones era como leer parte del Plan para Puerto Rico, parte del plan fiscal que nosotros le hemos propuesto a la gente”.

Ahora, cuando confrontamos la realidad sin maquillaje, escuchamos el llanto y el crujir de dientes. Atrás quedó aquel organismo que “enderezaría las finanzas del país” y “acabaría  con la corrupción” para dejar en carne viva un grupo de siete funcionarios ungidos del poder absoluto con la encomienda de cobrarnos la deuda en favor de los bonistas a costa de la calidad de vida del pueblo.

En su última reunión en el lujoso hotel El Conquistador en Fajardo aprobaron dos medidas devastadoras. Por un lado, desmantelaron los sistemas de retiro de los empleados y empleadas públicos y, por otro, impusieron un recorte del 10% en los salarios y la jornada de trabajo.

El recorte de salario y jornada particularmente es un golpe brutal a la calidad de vida a que aspiramos los trabajadores y trabajadoras y a las aspiraciones de recuperación económica.

La reducción de jornada y salarios es injusta. La gente que trabaja ya hemos dado demasiado en esta crisis. Perdimos nuestros derechos laborales, recibimos aumentos en impuestos y tarifas y se nos recortaron servicios. Somos “los más vulnerables” y ya no podemos más con el peso de la crisis. Nos quitan el 10% a un sector de la población que hace tiempo redujo a lo indispensable sus gastos. La reducción impuesta significará cortar en los renglones de alimentos, salud y otras necesidades básicas de nuestras familias.

La medida, además, profundiza la depresión, sellando las posibles salidas a la crisis. Al circular menos dinero en la economía habrá menos actividad económica y otros sectores serán tocados. Seguirán cerrándose pequeños y medianos negocios y se perderán empleos en el sector privado.

Estas medidas draconianas sirven de estímulo a la emigración de familias completas, despoblándose el país. Son menos personas produciendo y aportando a nuestra economía y al fisco.

La medida de recortarle el salario a decenas de miles de empleados públicos sacudirá todos los aspectos de la vida económica y social. En Puerto Rico hay, a julio de 2017, cerca de 217,000 trabajadores del gobierno, es decir, el 22% de los 992,000 que constituimos el grupo trabajador. En un país con una taza participación laboral tan baja como el 39.4% el efecto es mayor.

La pregunta clave es: ¿Qué hacer? Más allá de indignarse y hacer la denuncia, ¿qué pasos deben tomarse? Pues está claro que mientras no los enfrentemos, la Junta de Control Fiscal y el gobierno nos harán pagar hasta con nuestras aspiraciones y esperanzas.

Las organizaciones obreras, sociales y de lucha deben reunirse y diseñar una estrategia unitaria de resistencia. Cada sector solo será derrotado.

Esa estrategia debe incluir la posibilidad de impulsar una huelga general que lleve la lucha contra la Junta de Control Fiscal y sus medidas a niveles superiores. La paralización de la economía es uno de los instrumentos que más temen los regímenes autoritarios como el instituido en Puerto Rico.

A nivel del magisterio se impone defender con uñas y dientes la escuela pública, los derechos laborales de los maestros y, sobre todo, la educación de nuestros niños y niñas. La educación es la base sobre la que tiene que edificarse cualquier proyecto de país y la superación de cada estudiante. Más que cerrar escuelas y desplazar maestros hay que ampliar la oferta académica y mejorar la calidad del sistema de enseñanza.

Las batallas que se acercan serán duras, pero podemos vencer.

💬Ver 0 comentarios