Mayra Montero

Antes que llegue el lunes

Por Mayra Montero
💬 0

Volar cabezas

Ya esto venía mal y el discurso iba deteriorándose, rodando por las cunetas, enlodándose poquito a poco.

A principios de semana, un contratista del gobierno, que se supone es letrado, salió en la radio quejándose de lo que le habían hecho “al viejo”, siendo dicho "viejo" el que hasta ahora fue principal oficial financiero y Secretario de Hacienda de Puerto Rico. La expresión se nos atraganta, y cuando todo esto pase, alguien tendrá que hacer un análisis sobre el desplome del lenguaje y el descenso a las riñas de parentela.

Siguiendo la misma estela del hijo que defiende “al viejo”, y si nos vamos a instalar ya del todo en el ámbito borboteante de la orilla, el marido de una funcionaria muy bien podría ir a la televisión y gritar que a su mujer “no la bota ni Dios”, y la esposa de un despedido, pegar tres chancletazos al micrófono y gritar que “a su marido nadie le toca un pelo”.

Estamos a un paso de eso. 

¿Por qué Raúl Maldonado tuvo que mandar al hijo, si él no es ningún ancianito desvalido? Por más candente que sean los problemas en los altos mandos gubernamentales, no se puede caer en tentaciones de cafetín. 

Que de cafetín, por cierto, ha sido la última salida del secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Anthony Maceira, quien advierte que a cualquier funcionario que se desvíe de la ley “le vamos a volar la cabeza”. Ya que va a expresarse en un lenguaje inclemente, que lo haga bien: ha debido decir “volar la tapa de los sesos”. Las cabezas no se vuelan, sino esta otra parte de aquí arriba, que es como el cierre de la coronilla. Maceira no lo debe saber porque no lee novelas policiacas. En general, apuesto a que no lee.

A su lado, el subsecretario de la Gobernación, Erik Rolón, tenía una expresión ambivalente: no sabía si aplaudir a su jefe (Maceira es jefe de Rolón, ¿no?), o echarse literalmente a llorar. Es que resulta intimidante oír una expresión tan cruda, en labios de un individuo corpulento, que además de prometer volar cabezas, nos mira de hito en hito.

Rolón pidió lealtad (qué remedio tiene, estando al lado del otro), y dijo que el gobierno era como una milicia. Sí, sí, igualito a una milicia. Dios no les ha dado tanques, pero tienen más disciplina que los ejércitos de Gengis Kan, que esos si dejaban su buena alfombra de cabezas frescas. 

Cuidado con el lenguaje que se usa, que luego esas expresiones las oyen los agresores y se hacen los graciosos diciéndolas a las mujeres. 

Parientes de los renunciantes, defenestrados o desaparecidos (Llerandi salió de viaje), favor de inhibirse y no meter la cuchara. 

Para algo construyeron una sala de reflexión en el Capitolio, ¿no?, pues está allí muriéndose de risa. Úsenla. 


Otras columnas de Mayra Montero

domingo, 1 de diciembre de 2019

La carta de la Junta... ¡a la freidora!

El tiempo apremia, vienen controles financieros nunca antes vistos. No los dispone ni siquiera la Junta, llegarán desde Washington. De no cumplirse con las restricciones, se cierra el grifo, escribe Mayra Montero

domingo, 24 de noviembre de 2019

Sandeces en La Fortaleza

Antes de ponerse a pintar La Fortaleza, aunque sea por dos pesos, hay que tener consideración por la población que sufre el deterioro de la Isla; lo feo que se ha puesto todo, escribe Mayra Montero

domingo, 17 de noviembre de 2019

Mayra Montero: el laberinto de Evo Morales

Mayra Montero señala que "hay que reconocer que Evo Morales ha hecho mucho por el bienestar de los bolivianos más pobres, y en especial de esas naciones originarias tan maltratadas durante siglos. Pero el trabajo político se quedó corto".

domingo, 10 de noviembre de 2019

La hora cero para el Medicaid

Estamos a ley de nada para que ocurra un remezón muy serio, como por ejemplo este del Medicaid, y en las reacciones a La Encuesta yo he visto un poco de banalidad en los candidatos. Es como si no supieran que el concepto político tradicional se fue a pique, escribe Mayra Montero

💬Ver 0 comentarios