Ángel Rosa

Punto de vista

Por Ángel Rosa
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Wanda Vázquez y la primavera del 2020

La revelación de que el Negociado Estatal de Manejo de Emergencias mantenía un almacén de suministros en Ponce, a pesar del sufrimiento que se vive en la región sur tras los recientes terremotos, ha puesto de cabeza el gobierno de Wanda Vázquez.

Hasta ese momento, la gobernadora se había proyectado bien respondiendo a la emergencia. Eso estaba produciéndole un buen desempeño de cara a las primarias. Pero lo que hasta hace unos días parecía una candidatura ascendente, hoy luce complicada.

El despido de Carlos Acevedo no logró contener el resurgimiento de un sentimiento de indignación en algunos sectores de la población.   Acevedo debió ser despedido cuando se supo en plena temporada de huracanes que no tenía listo un plan de manejo. No haber actuado entonces, trajo estos lodos. La gobernadora ordenó también una investigación al Negociado de Investigaciones Especiales, que en 48 horas debía posicionarla para la fijación de responsabilidades.

Impugnada la efectividad del gobierno y la credibilidad de la mandataria por su desempeño como secretaria de Justicia ante la desaparición de furgones con ayuda durante la emergencia del huracán María, Vázquez optó por lo que dice el libro de texto cuando un gobernante enfrenta la posibilidad de protestas masivas. El domingo anunció la destitución de los secretarios de Familia y Vivienda. Este último, según la gobernadora, puso en riesgo los fondos que aún siguen aguantados por Casa Blanca.

A principios de semana la investigación del NIE fue referida por la gobernadora al Departamento de Justicia. Al mismo tiempo, las protestas van creciendo frente a La Fortaleza, por un hasta ahora reducido número de manifestantes, algunos de los cuales cuando se les pregunta por qué están allí, contestan que hay que sacar al PNP del poder. Otros en el propio PNP, aprovechan para apuñalar la candidatura de Vázquez. La pretensión es que termine a duras penas el cuatrienio de Ricardo Rosselló, pero que le deje el camino libre a Pedro Pierluisi.

La pregunta que se hacen muchos es si estaremos, como en el Verano del 2019, ante una Primavera del 2020. La respuesta depende de múltiples variables, algunas de las cuales están fuera del control de Fortaleza.

Primero, en Puerto Rico impera un clima de desconfianza absoluta hacia el gobierno y el hallazgo de los impugnados almacenes de NMEAD sirve como combustible formidable. Segundo, el año comenzó con nuevas acusaciones federales de corrupción contra Julia Keleher, otrora secretaria estrella del gobierno del PNP. Tercero, estamos en plena temporada electoral, y siendo la gobernadora candidata, es natural que las deficiencias del gobierno sean magnificadas para producir un efecto político.

Lo que sí puede controlar la mandataria es la rapidez y transparencia con la que se fijen responsabilidades. El país no confía en el departamento de Justicia. Comenzar a sanar esa desconfianza requiere consecuencias sin miramientos. ¡No puede haber impunidad!

Mientras, pensar que sin Vázquez en el panorama el PNP se pone en carrera es una ilusión. Como están las cosas, la Palma no tiene nada que buscar en noviembre.

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