domingo, 4 de octubre de 2015
Cobra urgencia máxima la reforma de la Policía
Estas señales de alarma, que se han disparado en apenas una semana, no se pueden barrer debajo de la alfombra. Son tan evidentes e ilustrativas que es imposible que nadie se diera cuenta de una actividad criminal que sigue reinando con impunidad dentro de la Uniformada. Es obvio que si hay algo que aspire a funcionar como controles internos en la fuerza policiaca o se asemeje a ello, ese algo ha fallado históricamente y ha dado paso a escuadrones que en décadas pasadas mataban y secuestraban por dinero y en los tiempos actuales, y ha permitido grupos que facilitan la actividad delictiva vinculada al negocio de la droga o participan en ella.

