💬 0

Apertura al diálogo para forjar la mejor escuela

Damos la bienvenida al intercambio franco de ideas sobre los planes presentados por el gobernador Ricardo Rosselló para transformar el sistema educativo. Todos debemos aspirar a un debate necesario para articular un proyecto que provea a nuestras generaciones más jóvenes una educación de excelencia.

En la conversación constructiva deben participar sectores representativos de modelos educativos alternos que contribuyan con sus experiencias a la formación del mejor modelo de enseñanza.

Resultados de pruebas estandarizadas han mostrado consistentes deficiencias de aprovechamiento en destrezas básicas entre estudiantes del sistema público. Los números oficiales indican que la deserción escolar alcanza un 10% de la población estudiantil, principalmente entre los grados de séptimo a noveno. Investigadores estiman que la cifra real puede llegar al 40 por ciento.

Si algo revelan los datos es que el sistema educativo público necesita una transformación urgente y radical.

En el corazón de la propuesta de reforma educativa está poner escuelas con deficiencias de aprovechamiento en manos de organizaciones sin fines de lucro que utilicen metodologías alternas de enseñanza. La secretaria de Educación, Julia Keleher, prevé comenzar el proyecto, a partir de agosto, en catorce planteles, dos por cada región educativa.

El proyecto de administración que ahora pasa a la Legislatura dispondrá las guías para la operación de esos planteles, denominadas Escuelas Alianzas. Serán planteles del Estado, sujetas a los mismos estándares de evaluación, que aún no han sido precisados. Le corresponderá al Departamento de Educación crear el reglamento para su implantación. Por lo pronto, la secretaria ha establecido unos requisitos iniciales para las organizaciones interesadas en participar.

Keleher adelantó que el proceso de evaluación será riguroso. Y no es para menos. Su agencia cuenta con un abultado expediente de malas decisiones y casos de corrupción que han perjudicado la imagen de la agencia y del país. Esos desaciertos les han restado recursos y posibilidades de avance a nuestros niños. También han lastimado la moral de maestros y demás componentes de la comunidad escolar.

La evaluación de instituciones interesadas tiene que evitar repetir esas experiencias. La rigurosidad y el celo fiscal, que debe considerar la necesidad de hacerles justicia salarial a los maestros, dentro de las circunstancias fiscales, inciden en un mejor sistema de enseñanza.

La experiencia vasta de una organización en el campo de la enseñanza, un récord administrativo impecable y éxito probado por altos niveles de aprovechamiento académico son indicadores necesarios para la selección de organizaciones. El proceso de evaluación debe discernir entre proyectos con bagaje sólido y compañías de nueva cuña, que suelen surgir con el único interés de asegurar una tajada del presupuesto educativo.

La reforma propone, además, crear un nuevo sistema para medir el desempeño de las escuelas, en Oficinas Regionales Educativas. En su propuesta, el gobierno retoma la intención de distribuir vales de libre selección escolar, a partir del año escolar 2019-2020. Ya el Tribunal Supremo ha decidido sobre este tema, por lo que su análisis merece la mayor cautela.

Será necesario identificar mecanismos que permitan medir aprendizajes y progreso administrativo. La rendición de cuentas y la transparencia a lo largo de todo el proceso no pueden faltar. Deben formularse lineamientos que aseguren continuidad en esta nueva reforma. Imponer un parche más atenta contra el futuro de miles de vidas.

La deliberación que ahora comienza sobre estas propuestas debe ponderar el apoderamiento de estudiantes, maestros y padres. Las comunidades escolares son los espacios naturales para propiciar ese intercambio sosegado en pos de descentralizar y desburocratizar el sistema, corroído por la partidocracia.

La educación es reconocida a nivel internacional como un bien público. De la calidad del conocimiento que reciban nuestros niños y jóvenes dependen tanto el desarrollo social como el progreso económico del país.

Para que el proyecto educativo les haga justicia social a nuestros niños tiene que hacer posible la transformación de sus vidas. Proveerles herramientas que les ayuden a progresar y prosperar es la llave al progreso y a la prosperidad de Puerto Rico.

💬Ver 0 comentarios