💬 0

La pulcritud de la gestión pública salva vidas

En emergencias mayores, como la que viven Puerto Rico y el mundo entero, los gobiernos tienen que velar con especial celo que cada recurso del Estado esté realmente puesto al servicio del mejor interés del pueblo. En estos difíciles tiempos de la pandemia del COVID-19, el interés público prioritario es salvar vidas.

Sin rendir el sentido de urgencia, el manejo de todo personal, equipo y dólar público tiene que regirse por los estándares más elevados de la sana administración, de la ética y del compromiso con el mejor servicio a la gente. La transparencia, tanto en la información al pueblo, como en los procesos decisionales, tiene que enmarcar cada gestión.

La gobernadora Wanda Vázquez trató anoche de explicar los múltiples interrogantes relativos a la contratación de una empresa inexperta en asuntos salubristas, por una suma multimillonaria, para comprar pruebas de COVID-19 a precios elevados, sin siquiera haber cumplido con la entrega del material.

Esperamos que se cumpla la palabra empeñada por la mandataria, y se investigue con objetividad todo el proceso de otorgación del contrato, y a las personas que participaron en esa concesión.

Le ha tomado casi dos semanas al gobierno responder las denuncias que la exsecretaria de Salud interina, Concepción Quiñones de Longo, reiteró ayer bajo juramento. En la espera por aclaraciones oficiales, en ese periodo han trascendido nuevos informes y documentos que ponen en tela de juicio los controles y criterios que incidieron en al menos tres contrataciones para adquirir ventiladores y pruebas para detectar la peligrosa nueva cepa del coronavirus.

La confianza pública es indispensable para que Puerto Rico pueda superar la crisis salubrista. La mayoría de los ciudadanos ha sido responsable en acatar las directrices de distanciamiento social y el toque de queda mientras espera por datos precisos que tracen un mapa claro de la presencia del COVID-19 en la isla.

Se esperaría que, en el manejo de la presente emergencia, el gobierno haya aprendido de las lecciones ganadas de los tropiezos gubernamentales en la respuesta a los golpes de los huracanes de 2017 y los terremotos de enero.

No obstante, son aún motivo de preocupación pública los paralelismos entre la falta de respuesta rápida o atinada en los desastres anteriores y el manejo de contrataciones gubernamentales en torno a la pandemia.

Pese a que brigadas de celadores en Estados Unidos estaban prestas a ayudar a la isla en la reconstrucción del sistema eléctrico tras el huracán María, el gobierno delegó la encomienda a una pequeña compañía que dependería de subcontratar. Ese error dilató la entrada en acción de más personal para apoyar a los trabajadores del sistema eléctrico que no daban abasto para atender el colapso del sistema. Hubo casi 3,000 muertes asociadas a la emergencia y estudios confirman la relación de muchos de esos fallecimientos con la falta de energía eléctrica.

La falta de confianzade la gente en la capacidad de acción gubernamental provocó que miles de ciudadanos se trasladaran al epicentro de los terremotos de enero para llevar suministros. Dichos esfuerzos quedaron validados cuando ciudadanos descubrieron un almacén con provisiones que permanecían sin distribuir desde el ciclón María.

Ello hizo recordar las pérdidas de suministros donados para los damnificados del huracán en furgones desaparecidos y en las toneladas de agua embotellada abandonadas. Surgieron también cuestionamientos sobre los criterios utilizados para distribuir los suministros entre las personas que pernoctaban en los campamentos oficiales. Ninguna de las pesquisas sobre estos eventos arrojó resultados claros.

En la presente crisis, el pueblo merece que el gobierno se abra a la colaboración de todos los sectores y obre con transparencia en la divulgación de los datos que guíen la respuesta eficiente y en el otorgamiento de contratos. En las decisiones de gobierno no hay espacio para intereses electorales, amiguismo ni inversionismo político.

En la gran misión de salvar vidas ante la pandemia, el gobierno está obligado a superar las deficiencias que descarrilan las decisiones conducentes a esa meta crucial.

💬Ver 0 comentarios