💬 0

La reorganización pública debe ser de cara al pueblo

El poder ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa cinco planes de consolidación de agencias que no serán discutidos en audiencias públicas, contrario a la tradición democrática y los más sanos principios de participación ciudadana y transparencia.

Es totalmente inaceptable la pretensión legislativa de considerar la fórmula diseñada en La Fortaleza de espaldas al pueblo, negándoles a ciudadanos y posibles afectados la oportunidad de expresarse y mejorar las piezas que disponen la fusión, la reubicación o el traspaso de organismos públicos y la creación de nuevos departamentos sombrilla.

En Puerto Rico existe un amplio consenso en la urgencia de reorganizar y reducir el tamaño del aparato gubernamental, para eliminar, de paso, la onerosa redundancia de procesos y funciones. La natural aspiración de lograr una nueva administración pública moderna, facilitadora, ágil y eficiente es hoy más que nunca una necesidad, ante la crisis fiscal y el ambiente hacia Puerto Rico en la capital federal, que obliga a la isla a procurar su propio derrotero económico. En dicha coyuntura el gobierno no puede seguir actuando como una agencia de empleo ilimitado. Eso hace tiempo es insostenible. Su estructura debe respaldar el papel de facilitador de la actividad económica sostenida y de proveedor de servicios públicos.

Distintas administraciones de gobierno hicieron esfuerzos de reorganización a través de legislación especial en 1949, 1968, 1976, 1993 y 2009. Uno de estos planes creó los departamentos sombrilla, un concepto que no generó grandes economías ni ahorro en la nómina, el cual se trae nuevamente a discusión.

La propuesta actual impactaría sobre 25 agencias y programas. De acuerdo con las proyecciones del gobierno, representarían un ahorro de sobre $30 millones el primer año y de $220 millones en los primeros cinco años, sin despedir empleados públicos. Esta es la primera propuesta del gobernador Ricardo Rosselló en la búsqueda de reducir el número de agencias, de 118 a 35.

Entre las proposiciones en el plan hay dos que al momento provocan particular inquietud. Una es la ubicación del Consejo de Educación en el Departamento de Educación. La otra es la creación de una Junta Reglamentadora del Servicio Público que agruparía la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones, las comisiones de Servicio Público y de Energía, la Administración de Energía y la Oficina Independiente de Protección al Consumidor. Se trata de entes reguladores de importantes servicios, como la educación y la electricidad, este último ante un proceso histórico de privatización que se anticipa tremendamente complicado.

Se debe aclarar cómo es que llevar un registro de las instituciones educativas en el departamento, en lugar de licenciarlas a base de requisitos, como hace ahora el Consejo, ayuda o mejora la enseñanza. De igual forma, merece explicarse cómo la fusión de entidades en una nueva junta fortalecería la fiscalización del vital servicio eléctrico bajo el modelo privado en función del interés público.

Otro aspecto que debe ser clarificado es la forma en que el gobierno planifica reducir su tamaño mientras mantiene la nómina intacta, con cerca de 150,000 empleados.

Para que los planes de reorganización propuestos tengan oportunidad de resultar en reducción de gastos y mayor eficiencia, sus componentes tienen que estar a tono con el plan fiscal revisado que la Junta de Supervisión Fiscal deberá certificar próximamente y con las proyecciones reales de recaudos. Así se evita la repetición de presupuestos deficitarios.

Es vital que también sean capaces de apoyar los planes de reconstrucción y facilitar la revitalización económica generadora de empleos.

La mejor garantía para hacerlo bien es edificando sobre una zapata de claridad en los objetivos, los procesos que guiarán los cambios y los datos en los que se basan. Todos estos son indicadores de confianza.

Ese insumo de expertos y ciudadanos debe ser parte de esa zapata con la que se podrá enfocar la función gubernamental, la cual debe estar al servicio del desarrollo económico.

💬Ver 0 comentarios