💬 0

Primero Puerto Rico

¿Serán capaces los senadores y representantes de ambos partidos de tener criterio propio? ¿Serán capaces de escuchar a un pueblo que dijo “basta ya”? ¿Votarán por presiones partidistas? A su vez, los miembros de la oposición, en especial los representantes populares, harán sus preguntas y recibirán sus contestaciones. Pero, ¿votarán por Puerto Rico que ahora mismo está sin gobierno, o se aferrarán a su línea partidista?

  Nuestro país necesita a un gobernador capacitado, que coloque el bien colectivo por encima de cualquier ambición personal. Está en manos de cada legislador evaluar a Pierluisi por sus méritos, sin prejuicios o conveniencias ajenas al interés público. El mensaje es claro: poner fin a la inestabilidad, falta de transparencia y oportunismo político.

 Las elecciones generales del 2020 serán la cita de rendición de cuentas para los tres colores, en un renovado escenario político.

Pierluisi no es un nominado perfecto, como no lo sería ninguna otra persona. Tendrá que probar que puede superar la percepción de conflicto de interés por trabajar en un bufete que representa a la Junta de Supervisión Fiscal. ¿Será capaz de negociar por el bien de Puerto Rico y trabajar con la Junta, que nos guste o no, seguirá actuando? Está por verse.

 Pero no es un mal candidato. Ha sido descrito como un profesional capacitado para propiciar estabilidad y credibilidad institucional a Puerto Rico. Sus dos términos como comisionado residente, le han ganado peritaje y una red de contactos en Washington.  Amigo personal de la líder demócrata Nancy Pelosi, es capaz también de trabajar con la comisionada residente Jenniffer González para garantizar los fondos que tanto Puerto Rico necesita para la reconstrucción. Es un candidato que no crea resistencia. Al contrario, tiene experiencia en trabajar en consenso y un récord exento de señalamientos.

 Nunca antes los legisladores habían enfrentado una encomienda de tanta trascendencia como la que los convoca hoy. Por primera vez, la gobernación podría decidirse por confirmación legislativa en vez de elección directa. Por lo tanto, la decisión de cada legislador debe responder solo a las más altas aspiraciones de dignidad, pulcritud y respeto expresadas por el pueblo. Se verá si cada miembro tiene criterio propio o está sujeto a líderes que parecen imponerse con sus viejos estilos.

El proceso conlleva ponderación justa y vertical. No obstante, los presidentes legislativos Thomas Rivera Schatz y Carlos Méndez aparentan haber prejuzgado la nominación de Pierluisi, sin el beneficio del proceso equilibrado que la Constitución provee para sostener el consejo legislativo.

 Las formas de operar de la legislatura representan todo lo que el pueblo ha repudiado en las marchas y se distancian de sus legítimas demandas de gobernabilidad, reconciliación y paz social.

 En el momento más vulnerable de la institucionalidad de la isla no hay espaciopara que, representantes y senadores, antepongan sus agendas personales y arrastren al país a la extensión de un inmerecido vacío de poder que puede desencadenar en una crisis social de proporciones.

 La Constitución ha establecido un proceso para ponderar, con honestidad intelectual y moral, las competencias de Pierluisi como servidor público. Para ese análisis legislativo es meritorio considerar los factores que provocaron la crisis institucional que ha sumido al país en la ingobernabilidad. Incidieron, entre otros, la corrupción por acción, omisión y falta de carácter. También, utilizar los cargos públicos para afanes personales y electorales.

Los hombres y mujeres de la legislatura deben estar dispuestos asumir la responsabilidad patriótica de transformar un sistema político que ya no le sirve al país.

Puerto Rico despertó. Alzó su voz. No se quedará pasivo. Probó que su movimiento cívico tiene fuerza. Logró sacar a un gobernador antes del final de su mandato. No hay que menospreciar el poder y la indignación de la gente.

💬Ver 0 comentarios