💬 0

Recuperar confianza es tarea vital en Educación

La decisión del gobierno de los Estados Unidos de congelar la partida de $1,535 millones en fondos federales para el Departamento de Educación de Puerto Rico exige acciones inmediatas de las autoridades locales.

El gobierno de Puerto Rico debe mantener conversaciones con las autoridades federales para demostrar la necesidad imperiosa de esos fondos. Por ello, nos parece atinada la intención de insistir en un desembolso parcial de esos dineros, anunciada por las autoridades locales.

Mientras se combate la congelación total de la considerable partida de fondos para el bienestar de los niños del sistema público de enseñanza, el gobierno también tiene que moverse a lograr ajustes que permitan redirigir recursos estatales para mantener servicios esenciales en el Departamento de Educación.

Es el momento de tomar acción para lograr que los servicios a los estudiantes no queden paralizados a corto plazo. Se debe considerar cesar contratos y otros gastos que no son indispensables. El secretario de Educación, Eligio Hernández, tiene que tomar decisiones firmes y actuar sin dilación.

El reclamo del gobierno estadounidense para atender el manejo de los fondos federales de educación en la isla es que se nombre un agente fiscal externo. La demanda exige que el Departamento de Educación encamine un proceso de solicitud de propuestas para eventualmente designar al síndico privado. El proceso tomará tiempo, según ha advertido el titular de Educación, por lo que en términos prácticos urge disponer de fondos para impedir la paralización de programas cruciales.

En ese sentido, lucen adecuadas las alternativas propuestas por el gobierno local a su contraparte federal para atender la situación con premura. Estas son que se autorice el acceso a los fondos antes de que el síndico sea nombrado; que el Departamento de Educación pueda recibir el dinero destinado a áreas de servicio directo al estudiante; o que reciba solo la partida necesaria para asegurar la prestación de servicios hasta el final del año académico.

Ante el reto administrativo que supone el freno inmediato a los desembolsos federales, se impone un empeño gerencial férreo para identificar recursos estatales que puedan redirigirse a pagos en Educación, así como trámites bien documentados para lograr la liberación parcial de fondos federales en lo que resta del año en curso. El secretario de Educación ya ha indicado que se identificó una partida de $53 millones, producto de una redistribución en el presupuesto vigente, que serán destinados a los niños de Educación Especial. Como es conocido, este importante renglón sufre de una deficiencia presupuestaria, por lo que urge que se le brinde atención de manera prioritaria.

La congelación de los fondos federales para Educación no es, en modo alguno, un evento fortuito. Es el resultado de la dejadez y negligencia en atender los reclamos federales de fiscalizar los fondos, así como de su mal manejo. Desde julio pasado elgobierno federal ordenó el nombramiento del agente fiscal externo y llegado octubre, nada se ha hecho al respecto. La actitud de esperar que el maná baje del cielo ya no tiene cabida en nuestra realidad.

La congelación es, además, producto de los actos delictivos que se han producido en ese departamento a lo largo de los años, en lo que constituye un trasfondo verdaderamente trágico para nuestros estudiantes. El arresto, hace apenas tres meses, de la exsecretaria Julia Keleher por alegados actos de corrupción, así como el anterior encarcelamiento de otro exsecretario, Víctor Fajardo, destruyeron la confianza de las autoridades federales en Educación.

Le corresponde ahora al gobierno local emprender la difícil tarea de restaurar la credibilidad perdida, no solo ante el gobierno federal, sino a los ojos de todos aquellos buenos ciudadanos que desean servir a su país desde el magisterio. La eventualidad de que el país recupere la confianza en su sistema de educación pública abonará también a frenar el éxodo de maestros fuera de nuestras costas.

La educación representa el futuro de los pueblos. Nos corresponde a todos, especialmente a las autoridades, protegerla como el bien irremplazable que es.

💬Ver 0 comentarios