💬 0

“Roma”: arte para el mundo y para el país inspirador

No todos los artistas sacan provecho de su reconocimiento internacional para regresar a su entorno del pasado para realizar obra y presentarla, tanto a sus compatriotas como al mundo, revelando, de paso, nuevas y valiosas intuiciones sobre su país.

Este ha sido el caso reciente de Alfonso Cuarón, el cineasta mexicano, que acaba de presentar el largometraje “Roma” en salas de cine y, casi simultáneamente a través del mundo, en la pantalla chica, difundido por un servicio de suscripción de películas.

“Roma” es autobiográfica. Toma escenas de la infancia del autor, presentando a la trabajadora indígena que lo crió como ingenio de la narración.

El cineasta cuenta la historia íntima de Cleo, una sirvienta, de origen indio mixteco, que trabaja para una familia de clase media que vive en el barrio Roma de Ciudad de México en los años 1970. Desde las primeras tomas, seguimos a Cleo en su largo trabajo incansable, enorme, día a día desde el amanecer hasta la noche. Con sus penas y sus alegrías.

Se trata de una gran película. “Roma” es muy diferente del tipo de cine al que Hollywood nos tiene acostumbrados. Rodada en blanco y negro, en español y mixteco, la película se desliza con un ritmo suave, mientras las tomas fotográficas pintan escenas amplias, domésticas y urbanas que se toman su tiempo para presentarnos la intimidad y recrear la vida lenta y cotidiana de Cleo. Sin quererlo, con su cámara Cuarón recuerda que no existe la profundidad de la intimidad sin el tiempo largo y denso para vivirla.

Se conoce a Cuarón por películas tan diferentes como “Y tu mamá también”, “Harry Potter y el prisionero de Azkaban”, la excepcional “Hijos de los hombres” y la odisea de ciencia ficción “Gravity”, con Sandra Bullock y George Clooney.

Con “Roma”, el cineasta mexicano, aprovechando su renombre, ha hecho un paréntesis en su carrera para imponer su visión a espectadores mexicanos e internacionales. En declaraciones, precisó su deseo de explorar “parte del mosaico que somos los mexicanos y, sobre todo, la relación tan perversa que existe en nuestro país entre clase y raza”. Sin olvidar que, con toda la violencia y la situación actual de su país, “ya es momento de volcarse hacia el orgullo interno”.

Cuarón demuestra que existió y existe un México de vidas cotidianas, de hechos y deshechos, lejos de los narcos, de asesinatos o masacres, sin secuestros diarios. Nos revela, pues, un México rico en emociones, de una vida familiar fuerte y profunda, trenzado con sus numerosas injusticias sociales.

Este cineasta pudo haber realizado otra película más en Estados Unidos o Europa, pero prefirió regresar por un instante y apoyarse en su propia fama y peso para imponer una visión mexicana sobre México y no dejarle solo el espacio a Hollywood, a otros, de definirlo con caricaturas de compatriotas corruptos, asesinos, crueles, traicioneros, perezosos.

“Roma” es, pues, una lección para nosotros sobre la posibilidad de aprovechar el peso artístico mundial que se tiene, el poder y la atención que otorgan un prestigio mundial, para traer al escenario nuevos temas nacionales, nuevas vías de pensamientos, emociones y sentimientos, acaso, olvidados o enterrados por las contingencias y el ruido diario de una actualidad violenta y, a veces, abrumadoramente salvaje.

💬Ver 0 comentarios