💬 0

Urge abrir la puerta a la entrega de fondos federales

El agudo problema de credibilidad del gobierno de Puerto Rico es lo que ha provocado que el Congreso considere imponer severas condiciones a la asignación de fondos federales para atender la emergencia ciclónica en nuestra devastada isla.

Pero es igualmente cierto que buena parte de nuestra población sufre una vulnerabilidad extrema desde hace cuatro meses, cuando ocurrió el golpe del huracán María, el más potente en un siglo.

La mitad del territorio carece del esencial servicio eléctrico, la actividad productiva va en caída libre y no se detiene el éxodo poblacional masivo. A los problemas sociales exacerbados se suma la amenaza salubrista producto de la cercana insuficiencia de $1,200 millones para mantener con vida el programa Mi Salud.

En este escenario, la ayuda financiera federal es una necesidad imperiosa. Las asistencias y medidas de mitigación de los daños causados por el huracán deben ajustarse a esta realidad.

Una asignación de cerca de $4,000 millones, que ya es ley, para darle liquidez al gobierno, no ha sido desembolsada. El desacuerdo entre los gobiernos local y federal en torno a las condiciones para dicho empréstito detiene la entrega de los fondos.

Con esta experiencia de trasfondo, sostenemos que el Congreso está a tiempo para articular mecanismos garantizadores del uso sabio de los dineros en su proyecto de asignaciones de emergencia, sin que ello se traduzca en nuevos retrasos en los trabajos de recuperación de Puerto Rico.

En esa armonía está la clave para encaminar los proyectos de rehabilitación de infraestructura y viviendas, así como el restablecimiento de los servicios básicos bajo parámetros de gasto público responsable.

El proyecto aprobado al filo del año pasado en la Cámara de Representantes federal, que pasa ahora ante la consideración del Senado, incluye restricciones dirigidas solo a Puerto Rico. Para poder solicitar una línea de crédito de alrededor de $4,000 millones, la medida exige la presentación en 180 días de un plan económico y de recuperación que tenga el aval de los secretarios del Tesoro, Energía y otras agencias federales, y de la Junta de Supervisión Fiscal. Incluye una detallada lista de prioridades, metas y métricas de cumplimiento. Demanda, asimismo, informes mensuales de progreso al Congreso y la aprobación, por parte de la Junta, de los contratos mayores de $10 millones.

No pretendemos obviar la histórica negligencia administrativa del gobierno local. Puerto Rico ha debido tener un plan económico, viable y bien documentado desde hace tiempo. La larga trayectoria de deficiencias presupuestarias y endeudamiento excesivo ha cimentado las suspicacias federales hacia la capacidad gerencial del gobierno insular.

El impago de la deuda, sumado a eventos tan recientes como la contratación de la empresa novata Whitefish para rehabilitar la complicada red eléctrica, y la pretensión de repartir $100 millones entre los municipios, objetada por la Junta, alimentan la desconfianza en la escena federal.

Reconocemos la intención del Congreso de asegurar que el gobierno isleño cumpla con los propósitos para los cuales se asignan los fondos. Es una petición razonable, enmarcada en la rendición de cuentas que no debe ser excepción para ninguna jurisdicción.

Pero crear procesos engorrosos y recargados de exigencias que retrasen los desembolsos para la recuperación, no ayudará a la isla a superar la emergencia ni a generar una economía saludable.

Lo que procede es eliminar la ambigüedad en el lenguaje de la pieza legislativa, para cerrarle el camino a la arbitrariedad en la supervisión del uso del dinero. Mientras, Puerto Rico tiene que crear una cultura de cumplimiento de sus promesas y obligaciones, con el pueblo, el gobierno federal y los acreedores. Qué mejor momento que este para introducir la transparencia como hábito en la toma de decisiones públicas. La confianza nace de acciones concretas. Hay que ejercer ya esa transparencia y evitar que se detenga el flujo de los dineros. Superar la emergencia es condición para que Puerto Rico encamine su economía.

💬Ver 0 comentarios