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Esta es la primera vez que los casos han llegado a miles y parte de la pregunta es si este virus ha cambiado o mutado en alguna forma.

Sobre los más recientes sucesos en cuanto al manejo a los casos de ébola en suelo americano, la doctora Brenda Rivera y el doctor José Cordero fueron enfáticos en que se pueden tomar diferentes acciones que no implique el cierre de fronteras, con las consecuencias que este acto político pueda acarrear en la salud pública.

“Al permitir que haya ese tipo de interacción puedes poner tus diferentes acciones, sea chequear para fiebre o decir, entraste, pero tienes que esperar 21 días para monitorearte”, explicó el doctor Cordero, quien añadió que si los gobiernos cierran las fronteras, les está dando a las personas la opción de que entren por otras vías, perdiendo la opción de un monitoreo fidedigno que limite la dispersión del virus.

A preguntas sobre por qué no se ha desarrollado una vacuna contra este virus, los expertos señalaron que se ha estado tratando efectivamente desde 1976 que se daba en un número limitado de pacientes. Esta es la primera vez que los casos han llegado a miles y parte de la pregunta es si este virus ha cambiado o mutado en alguna forma.


Las lecciones aprendidas

Una de las lecciones aprendidas de los incidentes en Texas y en España es que el proceso de protección es uno que necesario practicarlo, verificarlo y supervisarlo, explicó el doctor Cordero. “No podemos esperar que todos los hospitales de Puerto Rico o de Estados Unidos o de cualquier país desarrollado estén preparados para manejar y atender a un paciente con ébola. Sí tenemos un sistema donde todos los hospitales tienen que estar preparados para reconocer rápidamente los síntomas, dar la estabilización que necesite el paciente, llamar CDC o a la agencia correspondiente (en Puerto Rico, el Departamento de Salud) y asegurarse de que a este paciente lo transfieren a una unidad de cuidado que sea especializada, no solo ébola sino también en otras infecciones emergentes”, detalló.

“Es responsabilidad del Estado preparar el Centro Médico para atender este tipo de casos. Nuestro entrenamiento ha ido enfocado a concienciar. Por eso, si hay un paciente con estos síntomas y en los pasados 21 días antes del comienzo de sus síntomas estuvo en Sierra Leona, Guinea y Liberia, automáticamente lo aíslan, nos llama y le seguimos haciendo las preguntas para establecer su historial médico”, dijo la doctora Rivera, al explicar que otras enfermedades como la malaria también pueden provocar fiebre y diarrea.

La recomendación es que el turismo a las zonas afectadas por esta enfermedad se posponga, señalaron los médicos.

“Parte del reto con todas estas infecciones emergentes es que básicamente están ocurriendo en sitios como África, donde no ha habido el beneficio de tratar a estos pacientes con toda la tecnología disponible actualmente. El hecho de que los que se han tratado en Estados Unidos y en otros países han sobrevivido indica que posiblemente la mortalidad existe, pero va a ser mas baja. Lo más importante es que vamos a evitar que la gente se contagie”, expresó, finalmente, el doctor Cordero.


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